Tres personas murieron en comisarías de San Juan en lo que va de 2026

En poco más de seis meses, tres personas fallecieron mientras estaban bajo custodia de la Policía de San Juan. Does de ellas fueron atribuidas a suicidios.

La muerte de un detenido en la Comisaría 13.ª de Rivadavia, ocurrida el miércoles 4 de noviembre, volvió a poner bajo la lupa las condiciones de detención en las dependencias policiales de San Juan. Se trata del tercer fallecimiento conocido durante 2026 dentro de una comisaría de la provincia, después de los casos de Daniel Alberto «Pichi» Paredes, en Valle Fértil, y Maximiliano Flores Núñez, en Capital.

Los tres episodios ocurrieron en circunstancias diferentes. Dos de las muertes fueron atribuidas a suicidios, aunque la más reciente todavía se encuentra bajo investigación, mientras que la restante fue vinculada a una hemorragia digestiva. Sin embargo, existe un elemento común: las tres personas murieron mientras estaban privadas de su libertad y bajo responsabilidad del Estado provincial.

El caso más reciente se conoció durante la tarde del miércoles, según publicó Tiempo de San Juan, cuando un hombre identificado con las iniciales J.O.A. fue encontrado sin vida en los calabozos de la Comisaría 13.ª. Apenas un día antes había sido condenado a diez años de prisión por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal contra la hija de su expareja.

El acusado había llegado en libertad al juicio oral, pero después del veredicto el tribunal ordenó su detención preventiva mientras la sentencia adquiría firmeza. Permanecía alojado en la dependencia policial a la espera de su traslado al Servicio Penitenciario Provincial.

Según informó Tiempo de San Juan, las primeras pericias indican que el hombre se quitó la vida alrededor de las 17. El fiscal Francisco Nicolía explicó que había otros tres detenidos en el sector de calabozos, aunque ocupaban otro espacio. Uno de ellos advirtió lo sucedido y dio aviso a los policías, que intentaron realizar maniobras de reanimación.

La UFI Delitos Especiales tomó declaraciones, incorporó registros de las cámaras de seguridad y dispuso la realización de una autopsia para este jueves. Las primeras evidencias no indicarían la intervención de terceros, pero todavía debe determinarse si existieron omisiones en los deberes de vigilancia y custodia del personal policial.

El antecedente de Pichi Paredes y la muerte de Flores Núñez

El primer caso del año ocurrió en abril, cuando Daniel Alberto «Pichi» Paredes murió en la Comisaría 12.ª de Valle Fértil, poco después de haber sido detenido. Su fallecimiento provocó numerosas movilizaciones de familiares, amigos y vecinos que reclamaron el esclarecimiento de lo sucedido.

La investigación judicial concluyó en agosto. Como reveló La Mecha, el fiscal Francisco Pizarro determinó que Paredes se había quitado la vida y descartó la participación de terceros. También consideró que no existían elementos para atribuir responsabilidad penal a los dos policías encargados de su custodia, por lo que resolvió archivar las actuaciones.

La familia cuestionó esa conclusión. A través de sus abogados Néstor Olivera y Marcelo Sandez, la querella presentó un recurso para que un fiscal superior revisara la decisión. Su planteo no se limitó a discutir la causa de muerte, sino que apuntó a posibles incumplimientos de los deberes de vigilancia.

Entre otros elementos, los representantes de la familia cuestionaron la falta de registros que acreditaran los controles policiales durante los minutos previos al fallecimiento y la ausencia de un examen médico de ingreso. La Fiscalía consideró que estas circunstancias no permitían atribuir responsabilidad penal a los efectivos.

Hasta el momento, no trascendió públicamente una resolución posterior sobre el pedido de revisión presentado por la querella.

Cinco meses después, el 26 de septiembre, se produjo la segunda muerte del año. Maximiliano Flores Núñez falleció en la Comisaría 2.ª de Concepción, pocas horas después de haber sido detenido por un presunto robo.

Tal como reconstruyó La Mecha, el joven había sido reducido y golpeado por vecinos antes de ser entregado a la Policía. Una vez dentro de la comisaría comenzó a sentirse mal y sufrió una descompensación, por lo que recibió asistencia médica.

Después de esa primera intervención permaneció detenido. Cerca de las 8.30 volvió a descompensarse y, cuando llegó una segunda ambulancia, los profesionales constataron su muerte.

Maximiliano Flores

La autopsia preliminar estableció que sufrió una hemorragia digestiva no traumática y no encontró lesiones físicas capaces de explicar el fallecimiento. Sin embargo, la investigación a cargo del fiscal Roberto Ginsberg también debía reconstruir las circunstancias de su permanencia en la dependencia y la atención médica que recibió.

Entre los interrogantes se encontraban las indicaciones del personal de emergencias después de la primera descompensación y las medidas adoptadas para controlar su estado de salud. No se conocen públicamente resultados posteriores que permitan establecer si existieron responsabilidades vinculadas con su atención.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top
Close