Todos separados, ¿todos juntos?: las tres facciones que se disputan el peronismo sanjuanino
Con la mira puesta en 2027, el uñaquismo, el giojismo y el eje Munisaga-Gramajo despliegan sus propias estrategias para acumular poder. Las diferencias crecen, aunque nadie descarta que, llegado el momento, vuelvan a confluir.

El peronismo en San Juan atraviesa una novedad: se prepara para unas elecciones provinciales desde la oposición. Menuda tarea. En ese escenario, al menos se distinguen tres facciones, cada una con una estrategia diferente para acumular poder y llegar de manera competitiva no solo a una posible interna, sino también a los comicios de 2027. Son el uñaquismo, el giojismo y el incipiente tándem Munisaga-Gramajo, sobre el que todavía hay más especulaciones que certezas.
En las últimas semanas, el giojismo empezó a hacer ruido levantando la bandera de Axel Kicillof. El gobernador de Buenos Aires juega fuerte para convertirse en el candidato presidencial del peronismo, en plena disputa con Cristina Fernández de Kirchner. En paralelo, el senador Sergio Uñac lleva meses intentando instalarse como una alternativa presidencial dentro del mismo espacio, una jugada que terminó por reordenar sus filas en la provincia. Las estrategias de ambos sectores son claras y, hasta ahora, efectivas. Frente a la indefinición en la que estaba sumido el peronismo local, ese reordenamiento les permite sumar adhesiones.
La estrategia del espacio referenciado en José Luis Gioja apunta a sumar a quienes miran con expectativa a Kicillof desde San Juan. Entre sus dirigentes más reconocidos aparecen Leonardo Gioja, Facundo Perrone, Juan Pablo Gómez, Graciela Seva y Mario Herrero. A la vez, el sector busca atraer a peronistas que no se alinearon con Uñac. Con ese objetivo, sus dirigentes recorren departamentos como Calingasta, Jáchal, Caucete y Ullum, entre otros, en busca de los desencantados con las conducciones locales.

El paraguas de Kicillof como candidato a presidente les viene como anillo al dedo para esa tarea de reclutamiento. Hoy por hoy, es quien aparece con posibilidades de competir contra Javier Milei en 2027 y encarna, para ese sector, la expectativa de un regreso del peronismo al poder. Los giojistas movilizaron y estuvieron, de hecho, en el Plenario Federal de MDF en Avellaneda. También buscan ampliar el armado por fuera del PJ y suman como aliados al Frente Grande y al PTP. José Luis Gioja difícilmente sea candidato a gobernador, aunque dentro de su espacio no descartan que pueda intentar regresar al Congreso Nacional como candidato a diputado.
Por otro lado, el uñaquismo conserva la estructura territorial más amplia del peronismo sanjuanino. Allí conviven intendentes, buena parte de los diputados provinciales y también legisladores nacionales. Cristian Andino sigue siendo el nombre que más suena como candidato a gobernador en 2027. Antes deberá sortear los obstáculos propios de esa interna.
Andino ganó las elecciones de 2025, se convirtió en diputado nacional y no dejó de recorrer la provincia. Su banca en el Congreso no le impidió sostener esa doble tarea de estar acá y allá. Se muestra cercano a los intendentes y, en lo discursivo, concentra sus críticas en las políticas de Javier Milei. Hoy les saca una cabeza de ventaja al resto de los posibles candidatos peronistas.

Entre los intendentes que se muestran cerca de Andino en fotos y actos aparecen Matías Espejo, de Jáchal; Sebastián Carbajal, de Calingasta; Daniela Rodríguez, de Chimbas; David Domínguez, de Ullum; y Analía Becerra, de San Martín.
En este universo uñaquista también aparece Fabián Aballay, “el Fabio”, intendente de Pocito y uno de los dirigentes más cercanos a Uñac. En las últimas semanas volvió a ganar protagonismo. Hay quienes leen entre líneas, sobre todo a partir de algunas fotos, la posibilidad de un acuerdo entre los dos dirigentes pocitanos para incomodar a Andino o, al menos, marcarle la cancha.
Lo cierto es que a Aballay todavía le queda la posibilidad de buscar una nueva reelección en Pocito. Y si bien es del paladar del exgobernador, Andino confía en que, llegado el momento, lo que manda es la intención de voto. En ese terreno se muestra tranquilo: no aparecerían, por ahora, otros peronistas capaces de disputarle ese posicionamiento.

Hay dirigentes que dejan abierta la posibilidad de que Uñac sea candidato a gobernador. Según esa lectura, a Marcelo Orrego le preocupa especialmente la imagen del exgobernador. Es una sombra que sigue presente. Allí ubican también la línea editorial de algunos medios provinciales vinculados a la Casa de Gobierno.
Al mismo tiempo, Uñac tiene pocas apariciones públicas relacionadas con la provincia. Está en una etapa de proyección nacional, con recorridas por distintos distritos y presencia en medios porteños. Sin embargo, hay quienes creen que quiere volver a ser candidato. La idea puede parecer descabellada. Pero, dicen, cuando el río suena…
El presidente del Partido Justicialista de San Juan y jefe del bloque peronista en la Legislatura, Juan Carlos Quiroga Moyano, responde mayoritariamente a la conducción de Uñac. Algo similar ocurre con Romina Rosas, intendenta de Caucete, quien en el último tramo, especialmente después de ocupar el segundo lugar en la lista de candidatos a diputados de 2025, quedó alineada con el senador.
En la tercera facción aparecen el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, y el exintendente de Chimbas Fabián Gramajo. Es una tercera vía dentro del peronismo, que intenta mantenerse autónoma de la polarización Uñac-Gioja sin romper el diálogo con ninguno de los dos sectores.

La lectura que hacen algunos dirigentes es que ambos buscan una acumulación propia, una aventura que, llegado el momento electoral, podría volver a confluir con el resto del peronismo. Munisaga gobierna Rawson, el municipio con mayor caudal electoral de la provincia. Hay quienes sostienen que esos votos no le pertenecen a él, sino al peronismo. Lo cierto es que puede buscar la reelección y llegar fortalecido a 2031 con la mira puesta en el sillón de Paula y Libertador.
Desde esa perspectiva, algunos especulan con que un eventual gobierno de Andino podría interferir en esas aspiraciones. Las fotos de Munisaga con Gramajo, Orrego y Martín alimentaron las especulaciones. El intendente de Rawson sostiene públicamente que administra un municipio y, por lo tanto, necesita mantener una buena relación con el Gobierno provincial. Desde su entorno refuerzan esa explicación y aseguran que existe cordialidad institucional y no mucho más. Hasta ahora, Munisaga evitó confrontar con el Ejecutivo provincial.
En la misma aventura aparece Fabián Gramajo. El exintendente de Chimbas mantiene una relación tirante con Daniela Rodríguez y aspira a volver a comandar uno de los municipios más poblados de la provincia. Conserva estructura política, con concejales afines, un diputado departamental que le responde y una imagen positiva que alimenta sus expectativas de competir.

Hay una máxima en el peronismo sanjuanino que empuja a los intendentes a buscar la reelección. Quizás por eso Gramajo no termina de alinearse con la conducción provincial: pretende ser el candidato del PJ en Chimbas en 2027. En ese escenario, Daniela Rodríguez quedaría ante una encrucijada frente a la posibilidad de perder con su exsocio. Puede dar la batalla y competir o buscar una salida alternativa, como una candidatura a diputada departamental. Incluso hay quienes se animan a mencionarla como posible vicegobernadora. Esta última opción, por ahora, parece poco factible.
Sobre cómo dirimirá el peronismo local sus candidaturas todavía no hay certezas. Por ahora, todo se mueve en el terreno de las especulaciones. En off, ningún dirigente peronista cierra la puerta a que, llegado el momento, terminen todos juntos. Cobra fuerza aquella vieja máxima según la cual, cuando parece que los peronistas se están peleando, en realidad se están reproduciendo.
Mientras tanto, cada facción busca acumular poder para llegar fortalecida al tramo final. El que llegue mejor tendrá la lapicera.
También hay incertidumbre alrededor del sistema electoral. Mucho dependerá de lo que decida Orrego, que cuenta con mayoría en la Legislatura y tendrá margen para modificar el mecanismo de votación según su estrategia política. Al peronismo no le quedará otra alternativa que adaptarse.
