San Juan volvió a endeudarse en dólares después de 27 años: consiguió US$600 millones, pero pagará la tasa más alta del país
La Provincia colocó un bono con vencimiento en 2035 y un rendimiento del 9,875%, el mismo que pagó Entre Ríos y el más alto entre las provincias que salieron al mercado internacional desde que Javier Milei asumió la Presidencia.

Después de 27 años, San Juan volvió al mercado internacional de deuda. El Gobierno de Marcelo Orrego colocó este jueves un bono por US$600 millones, con vencimiento en 2035, cuyos fondos serán destinados a obras de infraestructura y otros gastos de capital.
La operación tuvo una fuerte respuesta de los inversores. Las ofertas alcanzaron los US$1.037 millones, casi el doble del monto que buscaba la Provincia, y participaron 67 fondos e inversores. Sin embargo, el costo del financiamiento dejó a San Juan en el otro extremo de la comparación. El bono tendrá un rendimiento anual del 9,875%, la tasa más alta entre las provincias que salieron al mercado internacional desde la asunción de Milei, compartida con Entre Ríos.
El dato llama la atención por la situación financiera con la que San Juan llegó al mercado. La Provincia mantiene un nivel de endeudamiento relativamente bajo y cuentas públicas ordenadas, pero terminó consiguiendo financiamiento a un costo superior al de la mayoría de las jurisdicciones que emitieron deuda recientemente.
El bono tiene un plazo de nueve años, fue emitido bajo legislación de Nueva York y tendrá un cupón del 9,55%. El rendimiento efectivo, en cambio, será del 9,875%.
La diferencia entre las dos tasas se explica porque los inversores compraron los títulos por debajo de su valor nominal. En términos sencillos, por cada US$100 de valor nominal que San Juan deberá devolver, recibió alrededor de US$98,23. Así, aunque la emisión fue por US$600 millones nominales, a las arcas provinciales ingresarán menos de US$590 millones, sin contar comisiones y otros gastos asociados a la emisión.
Los intereses se pagarán cada seis meses, mientras que la devolución del capital comenzará recién en 2033. Ese año vencerá el 33% de los US$600 millones; otro 33% deberá pagarse en 2034 y el 34% restante, en 2035.

Para entonces, Marcelo Orrego ya habrá terminado su actual mandato. La devolución del capital, por lo tanto, quedará en manos de las próximas administraciones provinciales.
Con esta operación, San Juan se convirtió en el séptimo distrito del país en tomar deuda en el mercado internacional desde que Javier Milei llegó a la Presidencia.
En 2025 salieron al mercado Córdoba, que colocó US$725 millones; la Ciudad de Buenos Aires, US$600 millones; y Santa Fe, US$800 millones. Durante 2026 volvieron a hacerlo Córdoba y CABA, mientras que se sumaron Entre Ríos, Chubut y Neuquén.
El 9,875% que pagará San Juan iguala el rendimiento de Entre Ríos y supera el de todas las demás emisiones provinciales realizadas desde 2025.
La distancia con algunas colocaciones recientes es considerable. Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires consiguieron rendimientos del 7,375%, dos puntos y medio por debajo del que aceptó San Juan.
La pregunta, entonces, es por qué una provincia con bajo endeudamiento terminó pagando una tasa cercana al 10%. Parte de la explicación está en el momento elegido para buscar financiamiento.
San Juan salió a buscar dólares en un momento poco favorable. A la incertidumbre en los mercados internacionales se sumó un deterioro de las condiciones financieras para los activos argentinos. En los días previos a la emisión, el riesgo país volvió a superar los 550 puntos básicos.

Antes de la colocación, analistas de Max Capital habían advertido que San Juan podía tener que pagar una prima adicional por llevar casi tres décadas fuera del mercado internacional. La firma calculaba un rendimiento de entre 9,4% y 9,5%. Finalmente fue mayor y llegó al 9,875%.
El escenario llevó incluso a otras jurisdicciones a frenar sus planes. La Ciudad de Buenos Aires tenía previsto colocar alrededor de US$150 millones, pero decidió postergar la operación a la espera de mejores condiciones financieras.
La Cámara de Diputados había autorizado el endeudamiento el 4 de junio, con 23 votos a favor y 12 en contra. La ley habilitó al Ejecutivo a tomar deuda por hasta US$600 millones y estableció que el dinero deberá destinarse a inversión pública, obras de infraestructura y gastos de capital en educación, salud, seguridad pública e infraestructura social.
La ley, sin embargo, no especifica qué obras se financiarán con los US$600 millones.
En un contexto de ausencia de obra pública nacional, el Gobierno de Orrego vinculó el endeudamiento con la necesidad de preparar infraestructura ante el crecimiento que proyecta para la actividad minera. Los grandes proyectos de cobre demandarán rutas, energía, agua y otros servicios que requieren inversiones difíciles de afrontar únicamente con los recursos habituales de la Provincia.
La operación marca, en definitiva, un cambio para las finanzas provinciales. San Juan vuelve a endeudarse en dólares en el exterior después de 27 años y consigue cerca de US$590 millones efectivos para financiar inversiones. La contracara quedará para los próximos años. El capital comenzará a devolverse en 2033 y la Provincia pagará por esos dólares la tasa más alta entre las jurisdicciones que salieron al mercado internacional desde la llegada de Milei, compartida con Entre Ríos.
