Guadalupe Aguiar, a fondo: por qué los gremios suspendieron el paro pero mantienen la pelea por el financiamiento universitario

La secretaria general de SIDUNSJ analizó la reapertura de las paritarias universitarias, cuestionó la estrategia comunicacional del Gobierno, denunció presiones para abandonar la vía judicial y advirtió sobre la creciente salida de docentes de las universidades públicas.

La reapertura de las paritarias universitarias logró descomprimir, al menos de manera transitoria, un conflicto que llevaba meses -y por qué no años- sin canales formales de negociación. El acuerdo alcanzado contempla un aumento salarial del 21,33% y una actualización de la garantía salarial. Sin embargo, para los sindicatos docentes la discusión está lejos de cerrarse.

Guadalupe Aguiar, secretaria general de SIDUNSJ, aseguró en una entrevista con La Mecha que la decisión de suspender las medidas de fuerza responde a la necesidad de verificar si el Gobierno efectivamente cumple con lo acordado. Pero aclaró que la desconfianza sigue intacta y que la disputa judicial por la Ley de Financiamiento Universitario continúa abierta.

«La desconfianza que nos genera a todos un gobierno que se mueve con anuncios no oficiales, con distorsión de las comunicaciones, con agresiones, con avances y retrocesos en lo comunicacional y también en sus en sus propias declaraciones públicas«.

Según Aguiar, esa incertidumbre es una característica central de la relación que el Gobierno de Javier Milei mantiene con los distintos actores sociales. Para la dirigente sindical, la utilización de anuncios informales, contradicciones públicas y cambios permanentes de posición forma parte de una estrategia que dificulta cualquier negociación estable.

Por esa razón, explicó, las federaciones sindicales optaron por actuar con extrema cautela frente a las versiones que circulaban sobre una eventual reapertura de las paritarias. «Nosotros decidimos no hacer eco de una información no oficial porque pensábamos que después podría arrepentirse el gobierno y darlo vuelta, y nosotros quedarnos dando una información no comprobable«.

La secretaria general de SIDUNSJ sostuvo que, durante las últimas semanas, el Gobierno buscó instalar públicamente la idea de que los sindicatos habían abandonado la defensa de la Ley de Financiamiento Universitario a cambio de una recomposición salarial.

A su entender, esa lectura buscó generar una fractura entre los dirigentes gremiales y las bases docentes.

La sindicalista remarcó que la suspensión de las medidas de fuerza no implica abandonar la pelea por el financiamiento universitario. Por el contrario, explicó que la ley sigue siendo una herramienta política y judicial para exigir el cumplimiento presupuestario por parte del Estado nacional.

Incluso durante las negociaciones que permitieron destrabar el conflicto salarial, la incertidumbre sobre la conducta oficial se mantuvo hasta último momento. «Esa certeza el gobierno la llevó hasta el último segundo. O sea, por eso hasta el día lunes 8 no teníamos la certeza de que esa reunión paritaria se fuera a dar porque no sabíamos si iban a mantener la palabra de lo que se comprometían en ese acuerdo«.

Uno de los aspectos que más cuestionó Aguiar fue la forma en que comenzaron las conversaciones para discutir la situación salarial universitaria. Según explicó, el Gobierno eligió abrir un canal informal de diálogo con los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) antes que con las organizaciones sindicales.

«Generó mucha incomodidad que el inicio de la conversación con la universidad sobre la degradación del salario docente haya sido usando de intermediarios a los rectores y no a los sindicatos directamente. El inicio informal de conversaciones no empieza con los sectores gremiales, sino con los referentes del CIN«.

Para la dirigente, esa decisión representó una anomalía dentro del proceso de negociación colectiva y estuvo acompañada por otro intento que terminó generando un rechazo unánime.

Aguiar afirmó que el Gobierno propuso vincular cualquier avance salarial con el retiro de las demandas judiciales vinculadas al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. «El Gobierno lo que le planteó al CIN cuando le acercó una primera propuesta es que a cambio bajara la demanda judicial de cumplimiento de la ley de financiamiento, especialmente de sus artículos 5 y 6«.

La propuesta fue transmitida por los rectores a las federaciones gremiales y, según relató la secretaria general de SIDUNSJ, fue rechazada tanto por los sindicatos como por el propio CIN.

«Los referentes del CIN lo trasladaron a los referentes, a las federaciones y fue unánimemente rechazado y el propio CIN también coincidió en ese rechazo, por lo cual la negociación empezó a tener otros términos en ese sentido. Ya el Gobierno no podía pedir que que se baje la vía judicial de cumplimiento presupuestario«.

La presión, agregó, continuó incluso durante la etapa final de las conversaciones. «Hasta el último minuto estuvo presionando para que la las universidades levanten la demanda judicial. Pero no lo lograron«.

Una negociación que sigue abierta

Aunque el acuerdo permitió recuperar una instancia formal de discusión salarial, varios temas permanecen pendientes.

Entre ellos se encuentra la situación de los docentes preuniversitarios afectados por la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) a comienzos de 2024. Aguiar explicó que el acta firmada incorporó un punto específico para abordar esa deuda y estableció un cuarto intermedio de 45 días para discutir alternativas de recomposición.

También quedó establecido que el Gobierno deberá convocar una nueva reunión paritaria antes del 10 de septiembre para continuar analizando la deuda salarial acumulada durante 2024.

Mientras tanto, los sindicatos realizarán una Asamblea Extraordinaria el 26 de junio y un Plenario Federal de CONADU el 3 de julio. Allí evaluarán el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno y definirán si corresponde retomar o no las medidas de fuerza durante el segundo cuatrimestre.

Guadalupe Aguiar

Más allá de la discusión salarial inmediata, Aguiar advirtió sobre una consecuencia que considera cada vez más visible dentro de las universidades públicas. Según sostuvo, el deterioro de los ingresos está empujando a numerosos docentes hacia otras actividades laborales o directamente hacia el sector privado.

Para la dirigente sindical, el problema ya no pasa solamente por el poder adquisitivo, sino por la capacidad misma del sistema universitario para retener profesionales altamente capacitados.

En ese contexto defendió el paro docente como una herramienta de visibilización y como una respuesta frente a un proceso que, según describió, está vaciando lentamente a las universidades públicas de uno de sus principales recursos: el trabajo intelectual de sus docentes.

Mientras continúa la expectativa por una nueva convocatoria paritaria y por el fallo de la Corte Suprema sobre el recurso presentado por el CIN para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, los gremios mantienen una posición de cautela. Suspendieron las medidas de fuerza, pero no la disputa de fondo.

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