Detrás de las postales de la nieve, un reclamo histórico volvió a hacerse visible en Calingasta
Un temporal como no se veía en décadas azotó Calingasta: familias evacuadas, viviendas afectadas y sin luz. En medio del desastre, municipio y Ministerio de Desarrollo Humano se cruzan versiones por la falta de ayuda.

Por estos días circularon en redes sociales imágenes y videos de Calingasta vestido de nieve, postales turísticas soñadas que generaron asombro. Pero detrás de esas fotos, tres días de nevadas intensas dejaron a más de 700 familias con daños en sus viviendas y sin suministro eléctrico en los pueblos precordilleranos. Desde el municipio señalaron que el ministerio de Desarrollo Humano tardó 72 horas en aparecer. Los vecinos, mientras tanto, siguen a la deriva de un sistema eléctrico que hace décadas no recibe inversión.

Calingasta fue uno de los municipios más golpeados por el temporal del 19 y 20 de julio. Puchuzúm, Tamberías y Barreal registraron el mayor número de suministros afectados con 126, 173 y 221 respectivamente. El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) reportó fallas en 520 suministros.
Sin embargo, los vecinos aseguran que el número es mayor. “Calculando 4 personas por suministro, sería alrededor de 2000 personas, osea el 30% de la población del departamento. El comunicado no incluye a la Villa de Calingasta, donde hay 120 familias afectadas en Alto Verde y la zona de la Capilla, tampoco menciona a las familias de Villa Nueva o Villa Corral”, señaló Adolfo Medalla, vecino calingastino que viajó a la capital para realizar una denuncia formal en el EPRE, en el programa radial Rastrojero Diesel que se transmite por Radio Comunitaria La Lechuza.
La acumulación de hielo y nieve generó un peso excesivo en las ramas, que cayeron sobre las líneas eléctricas y produjeron cortes y baja calidad en el servicio. El temporal también afectó viviendas: vecinos aseguraron que algunos techos no soportaron el peso de la nieve y empezaron a filtrar agua hacia el interior. También cayeron árboles y postes de luz.

Fueron alrededor de 700 las familias asistidas por la municipalidad, con entrega de nylon, colchones, frazadas, mercadería, elementos de primera necesidad y leña cuando las condiciones lo permitieron. En total, tres familias debieron ser evacuadas de manera preventiva. Una de ellas fue alojada en una vivienda municipal, mientras que las otras dos debieron ser trasladadas a la Casa de Calingasta, un lugar pensado para estudiantes que fue readaptado para alojarlas por las malas condiciones en las que quedaron sus viviendas.

Un reclamo histórico por la energía eléctrica
Los vecinos aseguran que si bien el temporal es una contingencia difícil de prever, algunos daños ocasionados se podrían haber evitado. Calingasta es declarada por el EPRE como zona de peor desempeño: un lugar donde se reconoce que la inversión, mantenimiento y funcionamiento en electricidad es peor que en el resto de la provincia.
“En un mes tuvimos 110 cortes, en total 75 horas sin energía, todo el sistema está colapsado, los cables son viejos y están pelados, las estaciones transformadoras no detectan cuando hay problemas sino que saltan directamente”, señaló el vecino Medalla. Esto adquiere otro matiz en una situación como la que sucedió estos días: ante una nevada, las familias quedan sin electricidad, incomunicadas y hasta sin agua potable en algunos casos.

Los vecinos destacan que no es una responsabilidad de las autoridades de la provincia, ya que no está dentro de sus obligaciones controlar a la empresa prestadora. “Esta situación viene de décadas, décadas de desinversión y faltas de control. No le podemos echar la culpa a este Gobierno porque tampoco tiene la competencia de controlar la concesión del servicio, es el EPRE el responsable”, expresó Medalla. Sin embargo, desde el municipio destacaron la inacción del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano a la hora de enviar recursos para asistir a las familias afectadas.
“No hay techo que aguante con esta cantidad de nieve. Hay familias que tienen los colchones mojados porque empezó a filtrarse agua cuando la nieve comenzó a derretirse”, declaró Ramón Ossa, prestador turístico, en RadioMIL20.
¿Sin ayuda provincial en las primeras 72 horas?
Desde el municipio de Calingasta señalaron a La Mecha que la gestión de la emergencia se hizo puertas adentro. El intendente, Sebastián Carbajal, aseguró que durante las primeras 72 horas el operativo lo realizaron con recursos municipales, ya que no recibieron asistencia ni acompañamiento operativo por parte del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano de la provincia, a cargo de Carlos Platero. Fueron 80 personas del municipio trabajando en territorio para asistir a la comunidad.

Carbajal agregó que recibió llamados de otros intendentes, quienes le contaron que tampoco habían recibido asistencia ni contacto del mismo ministerio durante la emergencia. La coincidencia entre los testimonios sugiere que la desatención no fue un problema puntual de Calingasta, sino un patrón que se repitió en otros departamentos.
Del otro lado, el ministerio de Familia y Desarrollo Humano señaló que hasta el 19 de julio no habían recibido ningún pedido de asistencia de parte de los municipios. Además, indicaron que asistieron a entre 700 y 800 familias de Iglesia, Calingasta, Ullum, Zonda y Pocito, según el nivel de urgencia de cada situación. La subsecretaria de Promoción Social, Gabriela Rodrigo, dijo en Radio Sarmiento que los operativos empezaron de manera preventiva en Iglesia y fueron ampliándose a otras localidades.
Las versiones son contrapuestas. El secretario de Gobierno de Calingasta, Carlos Valdebenite, señaló a La Mecha que se enteraron “por redes sociales” que el ministerio estaba asistiendo a las familias. El funcionario señaló que el trabajo no fue articulado sino “repentino”, y que “no tuvieron contacto directo con el municipio, ni con otros departamentos hasta donde sé”.
Valdebenite arrojó una hipótesis sobre por qué el ministerio no se contactó: “Cuando fui director de Deporte durante las colonias de verano pude hablar de esto con funcionarios del Gobierno, que me dijeron que trabajar con algunos municipios opacaba su presencia territorial, por eso supongo que se manejan así”.
Sobre el trabajo del municipio, el secretario señaló que “gracias a la ayuda de algunas empresas mineras hemos entregado alimentos no perecederos y colchones, que se suman a los nylon para que la gente evite filtraciones”. Hasta la tarde de este 21 de julio, el servicio informativo del Gobierno (www.sisanjuan.gob.ar), no ha publicado imágenes de los operativos del ministerio, aunque sí una historia vía Instagram informando de estas ayudas. La Mecha se contactó con el área de prensa del ministerio, quienes señalaron que no tenían las fotos a disposición.

El EPRE le exige a Naturgy
En paralelo al supuesto silencio provincial, el organismo que regula la energía en la provincia se movió. El EPRE intimó a Naturgy San Juan S.A. a reforzar los operativos: más cuadrillas técnicas, contratistas y equipamiento para las tareas de reparación. Entre los recursos incorporados figuran hidrogrúas, camiones, equipos adicionales, antenas satelitales Starlink para mantener la comunicación y cadenas para circular sobre la nieve.

El organismo advirtió, además, que el corte prolongado empezaría a afectar el abastecimiento de agua potable. Pasado el temporal, evaluará si la empresa cumplió con los estándares de calidad y las obligaciones previstas; si constata falencias, podrá aplicar multas y sanciones. Los vecinos expresaron su molestia porque el servicio no es preventivo y no controla procesos, sino resultados. Es decir que el organismo puede sancionar a Naturgy si constata fallas, pero no controla dónde invierte o si realiza mantenimiento de la infraestructura, entre otras cosas.
Un temporal sin precedentes
En principio el pronóstico no acompaña: rige alerta naranja y amarilla para Calingasta, con precipitaciones de nieve persistentes que podrían acumular entre 30 y 50 centímetros, o incluso más mientras dure el fenómeno. El viento intenso reduce la visibilidad y podría contribuir a la caída de ramas. Por eso, el Ministerio de Educación suspendió las clases en todos los niveles y modalidades.
El temporal no tiene precedentes en las últimas décadas. Incluso empresas mineras empezaron a evacuar al personal que estaba trabajando en alta montaña. Vialidad Nacional advirtió que circular por la ruta requiere precauciones: durante el día se puede avanzar, pero después de las cinco de la tarde el agua se congela sobre el asfalto y aparece una capa de hielo peligrosa.

Los puesteros que quedaron en zonas alejadas con sus animales también están en alerta. A algunos les llevaron alimentos, pero varios eligieron quedarse pese a las recomendaciones oficiales. En Río Blanco ya se acumularon entre 18 y 20 centímetros de nieve. Las autoridades siguen monitoreando la zona y trabajan para restablecer los servicios, mientras el temporal ya se cuenta entre los más intensos que recuerdan los calingastinos.
