Visita del papa León XIV: más de mil sanjuaninos se preparan para viajar a Córdoba
León XIV llegará a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, y pasará por el Gran Buenos Aires, Luján y Córdoba. En San Juan, las parroquias y comunidades religiosas coordinan una movilización masiva.

El Vaticano y la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) confirmaron el cronograma de la primera visita del Papa León XIV a Sudamérica, previsto entre el 6 y el 17 de noviembre de 2026, con paradas en Uruguay, Argentina y Perú.
El Pontífice permanecerá en territorio argentino durante cuatro días, entre el domingo 8 y el miércoles 11 de noviembre. El itinerario contempla encuentros masivos en el Gran Buenos Aires, Luján y Córdoba; y contará con visitas a la cárcel de Devoto y al Cottolengo Don Orione, un complejo residencial para personas con discapacidades.

En San Juan, los fieles ya se organizan para trasladarse a Córdoba, donde el Papa oficiará una misa multitudinaria en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA). Las estimaciones oficiales anticipan una movilización masiva. Se calcula que más de 1.000 sanjuaninos viajarán en más de 20 colectivos completos gestionados por parroquias y comunidades religiosas, como la Acción Católica.
Andrés Riveros, párroco de la Catedral de San Juan, confirmó a la Mecha que está previsto que desde ese sitio partan al menos cuatro colectivos llenos de gente.
Además, Exequiel Herrera, coordinador de la Pastoral de Jóvenes de la Arquidiócesis, explicó que las opciones para sumarse al viaje son múltiples. Es suficiente con acercarse a la parroquia más cercana para participar. «Las parroquias se están organizando en comunidad, la movilización de la gente gracias a Dios es muy amplia«, dijo a La Mecha.
La agenda del Papa en Argentina: trabajo, juventud, vulnerabilidad y marginalidad
El cronograma revela que la agenda pastoral de León XIV continúa lo que empezó Francisco. Las visitas a la cárcel de Devoto y al Cottolengo Don Orione resaltan la atención que el Papa pone en los más vulnerables y los marginados del sistema.
El Cottolengo Don Orione es un complejo residencial ubicado en Claypole, provincia de Buenos Aires, donde habitan más de 400 personas con discapacidades. El hecho tiene especial interés en el contexto político actual, considerando los intentos del Poder Ejecutivo de recortar el presupuesto destinado a discapacidad para 2027.
Además, el encuentro en la cárcel de Devoto rememora una actitud común en Francisco. El Papa argentino hizo de las visitas a presidiarios un hecho habitual en sus viajes, incluso lavando sus pies como acto de humildad.
Ambos gestos se inscriben en el lema oficial de la visita, “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”, un todos sin distinción. Y hacen base, además, en el punto 16 de la encíclica Magnífica Humanitas, en que el Papa pide que «no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo» y llama a «unir fuerzas para edificar el bien», y a no excluir de la construcción social a las «piedras desechadas» de la comunidad.
León XIV asistirá también a un encuentro con representantes empresariales y sindicales en la Universidad Católica Argentina (UCA), en Buenos Aires. Allí se espera que diserte sobre la necesidad de garantizar el empleo digno, en un contexto global signado por el veloz desarrollo de la automatización de tareas.

El informe presentaba un panorama de altos niveles de desempleo y pobreza, así como una crisis habitacional producto de los altos costos de alquiler y la paralización de de las obras en barrios populares. El documento analizaba, además, el endeudamiento de las familias, la emergencia en salud mental y el aumento de consumos problemáticos y de conductas suicidas.
En aquella oportunidad, el Papa León XIV habló de la necesidad de cultivar el diálogo social entre empresas, sindicatos, gobiernos, universidades y organizaciones sociales para construir respuestas a los problemas actuales. Dijo, «que el progreso de nuestro tiempo no deje nuevas ruinas a su paso, y que todo lo que construyamos sea verdaderamente un hogar y un refugio para todos, comenzando por los más necesitados».
La llegada tiene un significado especial para la comunidad católica argentina. Será el regreso de un Sumo Pontífice al país después de 39 años. La última visita fue realizada por San Juan Pablo II en abril de 1987.
