Vicuña retoma el diálogo con La Rioja mientras crece la duda por la caída de sus acciones
Un conflicto que inició por un camino hoy puede leerse como una discusión sobre soberanía, reglas para la inversión y posicionamientos políticos en un año donde cada movimiento tiene una huella electoral.

En las últimas horas, un dato se sumó al conflicto entre San Juan y La Rioja por el proyecto Vicuña. La propia empresa anticipó que buscará retomar los trabajos en territorio riojano una vez que se levante la restricción judicial. El anuncio abre una ventana de negociación en medio de una disputa que sigue sin resolución de fondo.
Según un comunicado difundido por la compañía, Vicuña destacó la decisión del gobierno de La Rioja de avanzar con las Declaraciones de Impacto Ambiental para reactivar obras clave como la ruta provincial 506 y el bypass a Guandacol, además de retomar el diálogo institucional con la provincia. Un guiño político mientras la pelea judicial sigue en pie.
En el escenario coexisten por un lado, está la restricción dispuesta en La Rioja que frenó parte de la operatoria; por otro, una cautelar dictada en San Juan recientemente que blinda jurídicamente a Vicuña y asegura la continuidad del proyecto.
«Se hizo lugar a una medida cautelar solicitada por la compañía, que garantiza la continuidad de las operaciones en el proyecto minero Vicuña. Esta medida precautoria impide que cualquier tercero, -público o privado-, con excepción de las autoridades de la provincia de San Juan, pueda obstruir o suspender la continuidad operativa del proyecto», expresa el comunicado.
Ruido en el mercado y versiones cruzadas
En paralelo, en los últimos días empezó a circular con fuerza un rumor en redes y ámbitos políticos que vinculaba la caída en el valor de empresas asociadas al proyecto con el conflicto riojano. En ese marco, un mensaje del Ministro de Producción de La Rioja, Ernesto Pérez, señalaba:
“Vicuña, @LundinGroup no para de caer desde el fallo de la Dra Deker… más de 5.000 millones perdieron estas empresas que subestimaron a los riojanos”.
También se deslizaron versiones que mezclaban ese movimiento con posicionamientos políticos nacionales, en un tono más cercano a la disputa partidaria que a un análisis económico.
Vicuña, @LundinGroup no para de caer desde el fallo de la Dra Deker, -10,50 tiene de baja en 5 días el Market capital de una de las empresas, más de 5000 millones perdieron estos días estas empresas que subestimaron a los riojanos. @MenemMartin al parecer estaba comprado en… pic.twitter.com/gIm8WnvUJ4
— ernesto perez (@ErnestoHarry) April 24, 2026
Sin embargo, fuentes del sector minero y financiero consultadas por La Mecha relativizan esa lectura. La caída de acciones —que incluyó, por ejemplo, una baja cercana al 5% en Barrick Gold— difícilmente pueda explicarse por un conflicto provincial puntual.
La explicación que gana terreno es otra: un reacomodamiento global vinculado al contexto internacional. La guerra volvió a poner al petróleo en el centro de la escena energética, desplazando —al menos en el corto plazo— la expectativa del cobre como eje de la transición verde.
En ese escenario, empresas vinculadas al cobre, como Lundin Group, BHP o la propia Barrick Gold —que además de oro también produce cobre— tienden a moverse en bloque, siguiendo variables globales más que conflictos localizados.
De hecho, mientras algunas acciones mostraron caídas, otras se mantuvieron relativamente estables, reforzando la idea de que no hubo un impacto directo ni homogéneo atribuible al caso La Rioja.
El factor político sigue activo
Más allá de lo financiero, el conflicto mantiene su temperatura política. La intervención de la diputada Nancy Picón en el Congreso volvió a poner sobre la mesa la falta de una postura clara del Gobierno nacional, en un contexto donde dos provincias disputan competencias sobre un proyecto estratégico./LEE TAMBIÉN: Nancy Picón pidió definiciones a Adorni en el Congreso sobre el caso La Rioja-San Juan-Vicuña
Esa tensión también se lee en clave interna del peronismo. Mientras Quintela propone a Uñac como candidato nacional, en los hechos sus decisiones afectan directamente un modelo productivo que el propio sanjuanino defendió durante su gestión.
Desde el oficialismo provincial lo ven como una forma de «poner palos en la rueda», según la propia Picón, para que el orreguismo no pueda llevarse el crédito de la bonanza minera que promete miles de millones en regalías y puestos de trabajo en San Juan.
Con la Justicia dividida, la política en disputa y el mercado mirando variables globales, el caso Vicuña dejó de ser solo un conflicto por un camino.
Hoy es, al mismo tiempo, una discusión sobre soberanía provincial, reglas de juego para la inversión y posicionamientos políticos en un año donde cada movimiento empieza a leerse en clave electoral.
Por ahora, la actividad sigue sostenida por el respaldo judicial de San Juan y por negociaciones abiertas con La Rioja. Pero el equilibrio es frágil.
