Vecinos autoconvocados de Iglesia desconfían de los plazos que prometió el Gobierno para reparar la Ruta 150

Tras reunirse con autoridades de Vialidad Provincial, los Vecinos Autoconvocados cuestionaron la falta de precisiones sobre la empresa que ejecutará los trabajos y los estudios de suelo. El reclamo reúne más de 600 firmas y advierten que volverán a movilizarse si en tres semanas no comienza la obra.

El Gobierno de Marcelo Orrego prometió comenzar en dos semanas la reparación de más de 20 kilómetros de ruta en Iglesia y finalizar los trabajos antes de fin de año. Sin embargo, los Vecinos Autoconvocados del departamento expresaron dudas sobre esos plazos luego de reunirse este lunes con autoridades de Vialidad Provincial. Durante el encuentro, aseguran que no recibieron precisiones sobre la empresa encargada ni sobre los estudios técnicos necesarios para ejecutar la obra.

El deterioro de las rutas que conectan Las Flores, Rodeo, Tudcum y el corredor Rodeo-Jáchal lleva años complicando la circulación. En algunos sectores, los baches obligan a conductores de vehículos particulares, colectivos y camiones a utilizar la banquina. La situación se agravó por el intenso tránsito pesado asociado a la actividad minera y motivó la organización de los vecinos, que comenzaron a reunirse para exigir una solución definitiva.

El reclamo comenzó en septiembre, cuando los habitantes presentaron un petitorio ante el Municipio y Vialidad Nacional. Posteriormente, elevaron una presentación respaldada por más de 600 firmas ante Vialidad Provincial, registrada bajo el expediente N.º 510002175-2026. Según señalaron los autoconvocados, el organismo provincial asumió en agosto la responsabilidad del mantenimiento de estos tramos mediante un convenio de traspaso.

Ante la falta de respuestas, el 28 de octubre anunciaron que recurrirían a la Defensoría del Pueblo. En una gacetilla, cuestionaron la ausencia de precisiones oficiales sobre la planificación vial, los plazos de reparación y las responsabilidades ante posibles accidentes. También señalaron que el intendente de Iglesia los había recibido en dos oportunidades y manifestado su disposición a colaborar con el financiamiento de los trabajos.

La organización nació a partir de la iniciativa de vecinos que comenzaron a registrar el deterioro de las rutas y difundir imágenes de los vehículos que circulaban por las banquinas. La primera asamblea reunió a cerca de 100 personas y actualmente mantienen un grupo informativo de WhatsApp con unos 250 integrantes.

Los Vecinos Autoconvocados se definen como un espacio de participación ciudadana independiente de los partidos políticos, sin identificación con el oficialismo ni con la oposición. Su propósito es canalizar las demandas de la comunidad, colaborar con las autoridades cuando sea posible y ejercer presión cuando lo consideren necesario. También cuestionan las dificultades de comunicación entre los representantes políticos y la población, y buscan sostener una organización que trascienda el reclamo vial.

Las dudas sobre los plazos anunciados

Este lunes, cuatro representantes de la organización se reunieron con el subsecretario de Vialidad Provincial, Juan Páez. El encuentro coincidió con el anuncio del gobernador sobre el comienzo de las reparaciones, lo que permitió a los vecinos consultar directamente por los detalles de la intervención.

En diálogo con La Mecha, Antonio Iacopino, uno de los voceros que participó de la audiencia, explicó que las autoridades reiteraron el compromiso de comenzar los trabajos en aproximadamente dos semanas y terminarlos antes de fin de año. Aunque valoró la disposición al diálogo y consideró probable que la obra finalmente se realice, aseguró que las respuestas no despejaron sus principales inquietudes.

Uno de los cuestionamientos estuvo relacionado con la contratación de la empresa que ejecutará los trabajos. Los representantes preguntaron si ya se había realizado la licitación, si existió apertura de sobres y qué firma estaría a cargo. Sin embargo, no obtuvieron una identificación concreta de la adjudicataria.

«No había datos específicos de una adjudicación. Sí la promesa, repetir la promesa que dio Orrego de que vamos a arrancar con la obra, pero nosotros yendo a la oficina de la persona encargada esperábamos datos más concretos», explicó.

Iacopino aclaró que esto no significa necesariamente que la obra no esté adjudicada, sino que esa información no fue proporcionada durante la reunión. Según contó, las autoridades mencionaron que tenían algunas empresas consideradas para realizar los trabajos, pero no precisaron cuál sería la responsable.

La otra preocupación es de carácter técnico. Los vecinos aseguran que la ruta presenta sectores afectados por afloramientos de aguas termales y problemas de revinición en las capas inferiores del pavimento. Por eso, consideran indispensable realizar estudios del suelo antes de definir el tipo de reparación.

«Nosotros tenemos un camino que está deteriorado hace 20 años. Lo ideal es hacer un verdadero análisis del suelo y hacer una pavimentación completa, no pavimentar arriba del que tenemos», sostuvo Iacopino.

Según su testimonio, desde Vialidad les explicaron que realizarán los análisis necesarios antes de determinar la intervención, pero esos trabajos todavía no se habían llevado adelante al momento de la reunión.

«Yo no entiendo cómo en dos semanas van a arrancar si todavía no hicieron los estudios», cuestionó.

El temor a una reparación superficial

La principal preocupación de los autoconvocados no es únicamente que la obra comience en la fecha anunciada, sino que se realice una intervención capaz de solucionar los problemas estructurales de la ruta.

Los vecinos sostienen que colocar una nueva carpeta asfáltica sobre el pavimento deteriorado podría resultar insuficiente si antes no se resuelven los problemas de la base. A esto se suma el tránsito de transporte pesado, que somete a la calzada a un desgaste constante.

Según Iacopino, por el sector circulan decenas de camiones y con los nuevos proyectos mineros se prevee mas de 100 camiones diariamente recorriendo las rutas, una cantidad que obliga a pensar en una reparación preparada para soportar esas condiciones. El referente advirtió que, si los trabajos no se ejecutan correctamente, el deterioro podría reaparecer en poco tiempo.

Durante la reunión insistió en la necesidad de priorizar la calidad antes que la rapidez. Incluso planteó que los vecinos estarían dispuestos a aceptar plazos más extensos si eso garantizara una solución duradera.

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