Un reclamo vecinal de 15 años, tensión con un barrio privado y la promesa de una cloaca
Vecinos del barrio ATSA IV lograron un acuerdo de palabra con el municipio tras denunciar un trato preferencial hacia una empresa constructora.

Tras una serie de movilizaciones y reclamos administrativos, los vecinos del Barrio ATSA IV lograron un acuerdo de palabra con el intendente de Rivadavia, Sergio Miodowsky, quien confirmó que, con el aval del gobernador Marcelo Orrego y de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), se llamará a licitación para la construcción de la red cloacal del sector.

Los vecinos de la zona gestionan la conectividad cloacal desde hace más de 15 años. Pero el malestar escaló en noviembre del año pasado, cuando se inició un emprendimiento inmobiliario privado de unas 150 casas hacia el noroeste del barrio. Este nuevo loteo cuya obra lleva adelante la empresa Sendra SRL obtuvo autorizaciones inmediatas para conectarse a la red cloacal.
Sendra es una reconocida empresa constructora de la provincia fundada en 1997. Su propietario es el empresario Iaron Goransky. Según el medio San Juan al Mundo de la Fundación Bataller, Iaron forma parte del gran árbol familiar de la familia Goransky, la cual también integra Hugo Goransky, propietario de La Platense y ex presidente de la Unión Industrial.
Los vecinos consideraron que la injusticia fue que la empresa constructora pretendía romper las calles internas del ATSA IV (específicamente Arturo Sorillo) para pasar los caños hacia el nuevo barrio, pero sin conectar a los vecinos históricos. Incluso denunciaron intentos de amedrentamiento por parte de la empresa y una oferta posterior de conectar solo a los vecinos frentistas, propuesta que fue rechazada en favor de una solución integral.



El último hito administrativo previo al conflicto actual data de junio de 2019, cuando se presentó un expediente ante OSSE que, a pesar de cumplir con las instancias requeridas, quedó estancado en el Departamento de Obras.
En aquel entonces, las autoridades justificaron la falta de avances alegando limitaciones presupuestarias, desniveles del terreno y falta de caudal en la red de la Avenida Libertador. Mientras tanto, los vecinos debieron lidiar con el colapso progresivo de los pozos negros, lo que agravó las condiciones de saneamiento ambiental y salud pública en un barrio que ya cuenta con 30 años de antigüedad.

El acuerdo y la esperanza del ATSA
La presión vecinal se materializó este viernes 26 de junio con la presentación de un nuevo expediente (N° 511-747209-2026-EXP), una nota al intendente y una marcha hacia el municipio. Esta movilización forzó la reunión con el jefe comunal Sergio Miodowsky, donde se alcanzó el compromiso de licitación.

El anuncio fue recibido con alegría y cautela. En diálogo con La Mecha, el secretario de la Unión Vecinal del Barrio ATSA IV, Daniel Rodríguez, fue tajante al señalar que este avance no fue por iniciativa oficial: «Es evidente que desde un principio no hubo intención de incorporar al ATSA en las obras y el acuerdo es gracias al acompañamiento de los vecinos».
Con la mirada puesta en el futuro, la comunidad advirtió que no abandonará el estado de alerta. Realizarán un seguimiento estricto de las actuaciones en OSSE con una meta clara: que en un plazo de tres meses la obra de cloacas esté, finalmente, iniciada.
