La “Marcha de la Bronca” movilizó a la izquierda sanjuanina
Organizaciones sociales, políticas y trabajadores autoconvocados se concentraron en Plaza España y marcharon hacia la Plaza 25 contra las políticas del Gobierno nacional. El reclamo incluyó salarios y jubilaciones, presupuesto para salud, educación y discapacidad, y una mayor continuidad de las medidas de fuerza.

En el marco de una jornada nacional de protesta, San Juan tuvo su propia convocatoria bajo la consigna de la Marcha de la Bronca. La concentración comenzó a las 17 en Plaza España y desde allí las organizaciones y trabajadores movilizados marcharon hacia la Plaza 25.
La protesta local formó parte de una jornada que tuvo su principal concentración en la Ciudad de Buenos Aires, donde la movilización avanzó desde el Congreso hasta Plaza de Mayo.

Una protesta con eje nacional
A nivel nacional, la jornada contó con la participación de la diputada Myriam Bregman y el diputado Nicolás del Caño, referentes del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad (FIT-U).
Durante la movilización en Buenos Aires, Bregman planteó que la jornada debía servir como punto de partida para avanzar hacia un paro nacional activo y cuestionó la falta de continuidad de las medidas de fuerza impulsadas por las centrales sindicales.
La presencia de la dirigente también le dio a la jornada una dimensión política que excedió el reclamo puntual. El FIT-U viene planteando la necesidad de construir una alternativa política frente al Gobierno de Javier Milei, con eje en la organización sindical, las movilizaciones y la defensa de los ingresos.}



Los reclamos que llegaron a las calles
En San Juan, la convocatoria reunió a trabajadores y organizaciones sociales y políticas que expresaron su rechazo a las políticas económicas del Gobierno nacional. Entre los principales reclamos estuvieron la recomposición de salarios y jubilaciones y una respuesta frente a la pérdida del poder adquisitivo.
También hubo cuestionamientos a los recortes en áreas como discapacidad, salud y educación. A estos planteos se sumó el rechazo al Fondo Monetario Internacional y a las políticas que, según los sectores convocantes, benefician a las grandes empresas y afectan el empleo y la producción.
La defensa de los puestos de trabajo ocupó otro lugar central durante la jornada. Los organizadores señalaron el impacto de la recesión sobre la actividad económica y utilizaron el término “industricidio” para describir el cierre de fábricas, la caída de la producción y la pérdida de empleos.


La discusión por la continuidad de la protesta
Más allá de los reclamos económicos, la movilización abrió otra discusión entre las organizaciones que participaron de la convocatoria. Los sectores de izquierda plantearon la necesidad de sostener la protesta en las calles y cuestionaron la falta de continuidad de las medidas impulsadas por la CGT.
También hubo críticas al Partido Justicialista (PJ) por su acompañamiento a distintas iniciativas del oficialismo en el Congreso.
En ese escenario, los organizadores defendieron las asambleas abiertas y la organización independiente como herramientas para sostener los reclamos. La apuesta, plantearon, es que la movilización de esta jornada no quede como una protesta aislada y pueda convertirse en un nuevo punto de partida para la acción colectiva.
