Intendentes peronistas rechazan el proyecto de endeudamiento de Orrego, que se encamina a ser aprobado sobre tablas
Los jefes comunales, diputados y concejales justicialistas exigieron que la iniciativa por hasta US$600 millones pase por comisiones antes de su tratamiento. Cuestionan la falta de detalles sobre las obras, las condiciones financieras y el uso de la coparticipación como garantía.

En los últimos días, el gobernador Marcelo Orrego volvió a ocupar el centro de la agenda política, que durante el fin de semana había estado dominada por el locro peronista. Lo hizo al enviar a la Legislatura un proyecto de ley para habilitar un endeudamiento de hasta 600 millones de dólares destinado a presuntas obras de infraestructura. La iniciativa, sin embargo, no incluye un detalle de las obras previstas ni una estimación oficial de sus costos.
El miércoles por la tarde-noche, intendentes del Partido Justicialista, diputados provinciales y concejales mantuvieron una reunión para definir una posición común frente al proyecto impulsado por el Ejecutivo provincial. Como resultado del encuentro, firmaron y difundieron un comunicado conjunto con el que buscaron fijar postura antes del debate legislativo.

En definitiva, la señal más contundente fue el rechazo al tratamiento «sobre tablas» del proyecto, es decir, a una aprobación acelerada. Los intendentes peronistas, junto con diputados y concejales, reclaman que la iniciativa sea girada a las comisiones legislativas para su análisis y debate. Según plantean, el expediente debe abordarse con «máxima prudencia, transparencia y rigor técnico».
A través del comunicado, expresaron su preocupación por la falta de información detallada sobre aspectos centrales del crédito. Entre ellos mencionaron el destino específico de los fondos, las obras que se ejecutarían, las condiciones financieras —como plazos de amortización y tasas de interés— y el impacto que la deuda podría tener sobre las finanzas provinciales en los próximos años.
Los jefes comunales sostienen que cualquier estrategia de desarrollo debe contemplar una participación activa de los municipios en la definición de las inversiones, con el objetivo de garantizar que los recursos lleguen a todos los departamentos de la provincia.
Un dirigente peronista resumió el malestar interno con un mensaje contundente: “Por votarle todo a Milei, pusieron a San Juan en estado de inanición y ahora quieren que los sanjuaninos le firmen un cheque en blanco… inútiles es poco”.
La frase refleja un tono más confrontativo dentro del peronismo sanjuanino. Hasta hace pocas semanas, con excepciones como la intendenta de Caucete, Romina Rosas, y en menor medida el jefe comunal de Jáchal, Matías Espejo, la mayoría de los intendentes había optado por mantener un perfil bajo y evitar la confrontación directa con el Gobierno provincial.
En diálogo con La Mecha, el intendente de Jáchal, Matías Espejo, expresó una fuerte preocupación por el proyecto de endeudamiento de 600 millones de dólares impulsado por el Gobierno provincial.

El jefe comunal sostuvo que, si existe un «master plan» de obras, nunca fue presentado públicamente ni discutido con los intendentes para determinar cuáles son las necesidades estratégicas de cada departamento. Según afirmó, los gobiernos locales están siendo «absolutamente dejados de lado», una situación que interpretó como un desconocimiento del federalismo.
Espejo también señaló que en Jáchal existen obras hídricas urgentes financiadas a través de fideicomisos mineros que permanecen paralizadas desde hace más de un año. Por esa razón, cuestionó la necesidad de asumir nueva deuda cuando todavía hay recursos disponibles que no están siendo ejecutados.
Además, manifestó su inquietud por la utilización de la coparticipación como garantía del crédito en un contexto que describió como salarialmente «angustiante» para los trabajadores estatales. Como ejemplo, mencionó el reciente paro de porteros en la provincia.
Una sesión cantada
De cara a la sesión prevista para este jueves en la Legislatura, todo indica que el proyecto de financiamiento por 600 millones de dólares será aprobado. El oficialismo contaría con los votos necesarios para alcanzar la mayoría simple requerida.
El Gobierno de Marcelo Orrego tendría asegurados alrededor de 22 votos, una cifra que incluso podría elevarse a 24 a último momento. El núcleo de ese respaldo está compuesto por los diputados del interbloque Producción y Trabajo, donde conviven legisladores del PRO, la UCR, Actuar y el bloque Del Este, además del Bloquismo.
A ese esquema se sumarían aliados externos como Franco Aranda (Frente Renovador), Fernando Patinella (ADN-La Libertad Avanza) y Leopoldo Soler (Mejor Nosotros).

También se espera el acompañamiento de Omar Ortiz, diputado justicialista y representante de Valle Fértil, y de Eduardo Cabello, referente de la CGT y la UOCRA, quienes habitualmente respaldan iniciativas impulsadas por el oficialismo. En el caso del sindicalista, el argumento de la obra pública podría ser determinante para su elección a la hora de votar.
A ellos podrían sumarse Gabriel Sánchez, diputado departamental de Chimbas por San Juan Te Quiero, y el legislador albardonero Pedro Albagli.

En la vereda opuesta, se estima que unos 12 legisladores votarán en contra de la iniciativa. Ese grupo está integrado principalmente por referentes del justicialismo, entre ellos Juan Carlos Quiroga Moyano, Miguel Vega, Marisa López y, posiblemente, Jorge Castañeda. También habrá que observar qué posición adoptan los diputados identificados con el giojismo, Graciela Seva y Mario Herrero.
La postura oficial del PJ, como quedó expresada en el comunicado difundido esta semana, es rechazar el tratamiento exprés del proyecto y exigir que pase por las comisiones legislativas para un análisis más profundo de las tasas de interés, las condiciones financieras y el destino de los fondos.
