Bajo el legado de Francisco, el grupo San Juan Bautista realizó un encuentro heterogéneo para reflexionar sobre el desarrollo argentino
Con una charla que reunió a actores de distintos sectores políticos y religiosos, el grupo San Juan Bautista debatió en torno al desarrollo argentino y sanjuanino, el trabajo y la necesidad de “amistad social” en el marco de la encíclica de Francisco, Fratelli Tutti.

El legado de Francisco se extiende y engrandece pasado un año de su muerte. En el año 2020, en plena pandemia, el Papa argentino escribió la encíclica Fratelli Tutti dejando por sentado principios claves de su papado y de su mirada desde la doctrina social de la Iglesia. Bajo esta misma perspectiva, se conformó el grupo San Juan Bautista, un grupo de pensamiento político alineado a las ideas de Francisco.
Motivado por Lucas Molina, actual Secretario de Planificación de la Universidad Nacional de San Juan y referente de Patria Grande, junto con otros actores, el encuentro convocó a reflexionar sobre el desarrollo argentino en el marco de Fratelli Tutti y tuvo lugar en el salón de Conferencias del Instituto de Energía Eléctrica de la Facultad de Ingeniería. Durante la tarde, se desarrollaron tres paneles integrados por actores de distintos ámbitos atravesados por experiencias de compromiso o por su participación política o religiosa en la provincia y el país. Desde jóvenes brigadistas, empresarios y las máximas autoridades académicas, hasta el Ministro de Producción, Gustavo Fernández, y el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano: el encuentro incluyó voces diversas en el debate.
Luego de la apertura realizada por las autoridades de la UNSJ y unas palabras de Molina, comenzaron los paneles. El primer panel consistió en el relato de experiencias de compromiso social en el que participó Juan Maquieyra, director de TECHO, una organización que busca acercar a las familias de asentamientos precarios a una vivienda digna y a superar la situación de pobreza extrema. Maquieyra además, fue director de la Escuela Fratelli Tutti, creada por Francisco en 2021 con participantes de los cinco continentes y diferentes creencias. “Hay que hacerse cargo de mierda del mundo”, fue lo primero que le dijo el Papa a Maquieyra al conocerlo.


Por su parte, también participaron del panel Julieta Herrera, joven abogada y coordinadora de las Brigadas Educativas y Martín Palacios, empresario de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas. “Como muchos jóvenes de mi generación me aleje de la religión y la fe. Nunca imaginé que iba a estar leyendo con tanto entusiasmo una encíclica papal y que me hiciera tanto sentido”, expresó la brigadista que compartió su experiencia acompañando a niños y niñas del Barrio Alfonso XIII en Pocito. “Creemos que el solo hecho de haber nacido en un lugar con menos recursos no justifica una vida con menos dignidad. Sabemos que nadie se salva solo y lo dice Francisco: no podemos construirnos a espaldas del dolor ajeno, aunque más de un sábado quisimos darle la espalda”, contó Herrera.
Palacios también compartió sus reflexiones en torno al rol de los empresarios en Argentina y San Juan. “Los empresarios no tenemos buena prensa, pero tenemos algo que Francisco menciona y es una noble vocación”, señaló. En ese sentido, el empresario explica que las empresas no son actores aislados sino constructoras del tejido social. “La empresa tiene que generar riqueza y rentabilidad, sí, pero no es una máquina de plata, es una comunidad de vida. Debe generar riqueza atendiendo a la dignidad. Así como la familia es la unidad básica de la sociedad, la empresa es la unidad básica de la economía”, expresó el empresario.
El trabajo fue un tema central del encuentro sobre el que hablaron la mayoría de los participantes. “Tenemos la responsabilidad de dar oportunidades y generar trabajo porque no hay pobreza peor que la que arrebata el trabajo y la dignidad que este genera. El desarrollo real de San Juan y Argentina llega cuando una persona consigue empleo digno. El subsidio te ayuda a caminar, pero el trabajo te da el destino”, concluyó Palacios.

En cuanto al ministro de Producción, Gustavo Fernández, compartió panel con el arzobispo, Jorge Lozano y el profesor, Oscar Rivero. El funcionario volvió sobre el trabajo como dignificador humano y remarcó la necesidad del Estado de generar condiciones de innovación, empleo e inversión para promoverlo. Asimismo, destacó su estrecha cercanía con la doctrina social de la Iglesia, conocido posicionamiento de su partido, Dignidad Ciudadana.
Sobre su participación en el encuentro, el ministro señaló que fue invitado a participar en carácter de orador entendiendo que se trata de un espacio de diálogo no partidario. Al respecto del posicionamiento del Gobierno provincial, Fernández manifestó: “El Gobierno del Dr. Marcelo Orrego siempre ha defendido el bien común como fin de toda política y el eje del bien común es la persona y la familia como célula básica de la sociedad. Eso tiene mucho que ver con las enseñanzas que a lo largo de la historia ha hecho la Iglesia”.
