Le fracturaron una pierna en la Comisaría 31 y hoy no puede trabajar: la madre de Braian Pastén cuenta cómo sigue el caso
Siendo el sostén económico de su familia, el joven albañil de Las Chacritas está a la espera de una posible cirugía.

Diez días después de la golpiza que recibió en la Comisaría 31 de Las Chacritas, 9 de Julio, Braian Pastén todavía no sabe si va a necesitar cirugía. Su madre, Adriana Beatriz Pereyra, contó a La Mecha que el joven será atendido el próximo lunes 3 de agosto por un traumatólogo, que definirá si lo operan o si continúa con el yeso que le colocaron después de la fractura.
El hecho ocurrió la noche del sábado 18 de julio, cuando Pastén volvía en bicicleta de la casa de su padre y fue interceptado por policías cerca de un kiosco de la zona, sobre calle Buenos Aires. Según la denuncia de su madre, los efectivos le pidieron el DNI y, al no tenerlo encima, lo llevaron a la Comisaría 31 para verificar antecedentes. Ahí, sostiene Pereyra, un grupo de seis policías lo golpeó; uno de ellos le habría dado la patada que le fracturó la pierna derecha.
Pastén trabaja como albañil. Es su único ingreso y depende de estar de pie, cargando materiales, subido a un andamio. Con una pierna fracturada no puede pisar una obra, y su madre confirmó a La Mecha que hoy no tiene entrada de dinero. Braian es, además, quien sostiene económicamente el hogar, debido a que por la esclerosis su madre no puede trabajar. Hoy tampoco existe, según contó, ningún mecanismo formal de acompañamiento económico mientras dura la recuperación: los traslados al médico los resolvió como pudo, con la ayuda ocasional de un conocido que la llevó el día que Braian tenía turno. Para el traslado al hospital de este lunes, dijo que va a pedir ayuda a sus parientes. Lo que espera la familia es una indemnización de los oficiales que lo agredieron.

La denuncia quedó radicada en la UFI Delitos Especiales y también en la Subsecretaría de Control de Gestión de la Policía de San Juan, donde Pereyra pidió que se investigue a los uniformados involucrados. Una es la vía penal y la otra, administrativa. El procedimiento normal implicaría un sumario a los policías involucrados para determinar las penas correspondientes, que puede ser una suspensión temporal o permanente de sus cargos.
En el caso de querer colaborar, el alias de la familia es Adriana2069 (a nombre de Adriana beatriz Pereyra)

En cuanto a lo penal, por las lesiones, el Código Penal prevé de 1 a 5 años de prisión para los funcionarios que “apremien ilegalmente” a los detenidos, y penas más severas —con inhabilitación perpetua— si se constata tortura. Llegar a una condena, sin embargo, es la excepción: “Por lo general nunca llegan a eso. Se aprovechan de la situación económica de las personas y con un acuerdo económico arreglan”, señala el abogado penalista Gabriel Rosales, que tuvo un caso similar —un detenido sin fundamentos al que la policía le quebró el brazo.
Para definir la pena, o el acuerdo económico en caso de conciliación, agrega, la Justicia deberá sopesar la edad de la víctima, el tiempo sin trabajar, el proceso de curación y si quedarán secuelas o algún grado de incapacidad.
En paralelo a la causa penal, a los policías involucrados se les abre un sumario interno que puede terminar en suspensión o en la baja definitiva de la fuerza.
