Si la inflación bajó, ¿por qué la plata no alcanza?

El INDEC difundió el índice inflacionario de junio: 1,9%. En líneas generales, la suba de precios desacelera. Sin embargo, la devaluación, el incremento en los servicios y la carga de las deudas sugieren que la cifra oficial no se traduce en mejoría financiera.

El INDEC calculó la inflación de junio en 1,9%. Se trata de la cifra más baja de los últimos 12 meses, aunque el acumulado interanual llega al 33,5%. Sin embargo, la devaluación salarial, el aumento de la proporción de gastos fijos en las familias y las altas tasas de interés indican que la crisis económica está todavía lejos de superarse.

A pesar de las cifras oficiales, distintas consultoras sugieren que la desaceleración de la suba de precios no se traduce en una sensación de mejoría financiera. A nivel nacional, el Monitor de Opinión Pública de la encuestadora Zentrix informó que, en junio, el 86% de los argentinos aseguran que su sueldo no le gana a la inflación. Ese dato coincide con un relevamiento realizado por la sanjuanina Ethos, que indicó que «no llegar a fin de mes» es una de las preocupaciones más relevantes a nivel local (15,3% de los encuestados).

La situación se repite. Recientemente, los gremios docentes sanjuaninos pusieron en duda el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Patricia Quiroga, secretaria General de UDAP, señaló a este medio que el índice es «muy mentiroso». Según la dirigente, aunque el Gobierno sostiene que los aumentos otorgados ya superaron la inflación acumulada, la capacidad de consumo de los docentes continúa en caída libre. Por otro lado, pese a la desaceleración, una familia tipo necesitó en junio más de $1,5 millones para no ser considerada pobre, cifra que en el primer semestre subió por encima de la inflación general.

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El economista Hugo Berozzi explicó a La Mecha que los precios están subiendo a un ritmo menor no porque los sueldos estén mejorando, sino porque se encuentran estancados desde 2023 y por el impacto del ajuste fiscal. «En todo empleo público los salarios ya están atrasados. Por ahí pueden haberse sostenido un tiempo con deuda, tomando créditos en Mercado Pago, pero eso está mostrando límites», advirtió Berozzi. Una línea similar siguió Karina Navarro, secretaria General de UDA, en diálogo con La Lechuza: «Los índices de inflación pueden dar los números que dan, lo que se ha perdido es el poder adquisitivo».

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Según explicó el economista, al achicarse el ingreso del sector público, el efecto se arrastra a rubros como el comercio, la gastronomía y la construcción, que dependen de ese consumo permanente. Como resultado, todos estos sectores están vendiendo menos y sus salarios también quedaron retrasados desde hace tiempo.

Por otro lado, el economista resaltó el impacto de los servicios, el combustible y los alquileres en el bolsillo. Estos gastos fijos, desde 2023, «han pasado a representar una porción mucho más alta» en la economía doméstica. Berozzi señaló también que, aunque hoy en día estos servicios suban a un ritmo menor, «ya son caros».

Victor Bazán, presidente de Inquilinos Agrupados, indicó que mientras el índice de inflación semestral es del 16,8%, el costo de los alquileres en ese periodo creció aproximadamente un 27%. El referente señaló que, tras la derogación de la ley de alquileres, el incremento no se calcula sobre una base inicial, sino sobre el valor de una precio previamente aumentado.

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«Nos estamos transformando en un país mucho más desigual»

El Gobierno de Javier Milei celebró el número inflacionario que publicó INDEC. El ministro de Economía, Luis Caputo, festejó también que el país «está en niveles récord de consumo» y que «mucha gente hace las compras del supermercado por Mercado Libre». En este sentido, Hugo Berozzi señaló que, aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran recuperación, esto no se traduce en un mayor poder de compra para la población.

La razón es, justamente, que la gente está gastando más en servicios. No porque consuma más, sino porque son más caros. En concreto, los gastos fijos (como el alquiler, agua, electricidad, gas, transporte, salud y educación) pasaron de representar el 49% de los ingresos de una familia tipo al 54%, según expresó recientemente el senador Martín Lousteau. Esta situación, sumada a una devaluación salarial sostenida desde 2023, genera que los hogares deban quemar ahorros o, en caso de no tener, endeudarse.

 San Juan encabeza el ranking nacional de familias endeudadas, con un índice de morosidad del 36%.

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Berozzi señala que aunque la economía creció (es decir, aumentó el PBI), «la gente tiene menos plata. Nos estamos transformando en un país mucho más desigual».

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