Según una encuesta nacional, la imagen positiva de Orrego volvió a caer y acumula casi siete puntos menos que a principios de año

El gobernador sanjuanino registró un 53,2% de imagen positiva en el relevamiento de CB Global Data. En febrero lideraba el ranking nacional de mandatarios provinciales con un 60,1% de aprobación.

La imagen positiva de Marcelo Orrego volvió a caer y profundiza una tendencia descendente que ya lleva varios meses, según el último informe de la consultora CB Global Data. En la medición difundida en junio, el gobernador sanjuanino alcanzó un 53,2% de valoración positiva, un resultado que lo ubica en el sexto puesto entre los 23 mandatarios provinciales del país.

El contraste con febrero resulta significativo. En aquel momento, Orrego lideraba el ranking de la misma consultora con una imagen positiva del 60,1%. Un mes atrás, en la encuesta correspondiente a abril y publicada en mayo, registraba un 54% y ocupaba el mismo sexto lugar. Ahora, con los datos relevados los primeros días de junio, volvió a retroceder hasta el 53,2%. Es decir, perdió casi un punto porcentual en el último mes.

El primer lugar del ranking ahora le pertenece a Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, quien el mes pasado ocupaba la quinta posición. El movimiento puede leerse en un contexto más amplio marcado por un deterioro general de la imagen de varios gobernadores del país.

En el otro extremo aparece Axel Kicillof. El mandatario bonaerense cierra la tabla con un 42% de imagen positiva y un 54,8% de valoración negativa.

Existen distintas interpretaciones posibles para explicar este retroceso. Una de ellas remite al escenario nacional, donde la imagen del presidente Javier Milei también atravesó un período de desgaste, aunque en los últimos meses mostró una leve recuperación.

La desaceleración de la inflación ayudó a mejorar algunos indicadores de percepción pública, pero otros episodios, como el denominado caso Adorni, también impactaron en la opinión de parte de la sociedad. En ese contexto, la cercanía política que Marcelo Orrego ha buscado exhibir con el Presidente podría estar influyendo en la evolución de su propia imagen pública.

Otra explicación posible está vinculada con la situación económica. En San Juan no se percibe todavía una recuperación clara de la actividad, más allá de las expectativas depositadas en la minería, que continúa presentándose como una gran promesa de inversión para los próximos años.

A comienzos de junio, Orrego logró impulsar una ley que habilita a la provincia a tomar deuda por hasta 600 millones de dólares en los mercados internacionales. La iniciativa representó una victoria política para el oficialismo, aunque quedó envuelta en una fuerte polémica cuando se difundió un video en el que el gobernador protagoniza un tenso intercambio con el intendente de Angaco durante la misma sesión legislativa en la que se debatía el proyecto.

Aquella escena, que rápidamente se viralizó, terminó opacando parte del capital político que el mandatario buscaba obtener con la aprobación de la norma.

La cuestión salarial dentro de la administración pública es otro de los frentes que el Gobierno provincial todavía no logra cerrar. En los últimos meses, distintos sectores comenzaron a reclamar mejoras en sus ingresos y condiciones laborales.

A los históricos reclamos de docentes y profesionales de la salud se sumaron otros actores, como los Bomberos Voluntarios y los porteros escolares. También existe un malestar menos visible entre integrantes de la Policía de San Juan y otras fuerzas de seguridad provinciales.

Resta saber si ese descontento logrará canalizarse mediante acuerdos con el Gobierno o si terminará escalando hacia conflictos de mayor magnitud.

Todos estos factores, sumados a episodios de alto impacto mediático como el denominado caso del «jamón», habrían contribuido al desgaste de la imagen del gobernador.

Al mismo tiempo, comienza a consolidarse entre algunos sectores de la sociedad la percepción de que el cambio prometido durante la campaña no termina de materializarse. De allí surge una idea que aparece con frecuencia en distintas conversaciones políticas y sociales: que la actual gestión reproduce prácticas similares a las de gobiernos anteriores.

La minería continúa ocupando un lugar central en el discurso oficial, aunque los beneficios concretos de las inversiones anunciadas todavía no se reflejan plenamente en la economía provincial. Mientras tanto, la actividad industrial tampoco muestra señales contundentes de recuperación y otros sectores productivos atraviesan dificultades similares.

En paralelo, parte del movimiento sindical decidió organizarse en una intersectorial como alternativa a la conducción de Eduardo Cabello, secretario general de la CGT San Juan. Se trata de un reordenamiento que también expone tensiones políticas y gremiales dentro de la provincia.

Son múltiples los factores que podrían ayudar a explicar la evolución de la imagen de Marcelo Orrego durante este año en San Juan. Ninguno, por sí solo, parece suficiente para interpretar la tendencia, pero en conjunto permiten comprender parte del escenario político que enfrenta el gobernador.

La incógnita ahora es si ese descenso continuará en los próximos meses o si, al igual que ocurrió recientemente con Javier Milei, logrará estabilizarse e iniciar una recuperación.

Otros datos que deja la encuesta de CB Global Data

Si se observan los rankings elaborados por la misma consultora para los senadores nacionales, también aparecen dirigentes sanjuaninos con posiciones destacadas. Uno de ellos es Sergio Uñac, exgobernador de la provincia, quien se ubica en el quinto lugar.

De todos modos, la comparación con los gobernadores requiere algunas aclaraciones. Los senadores suelen registrar niveles de conocimiento público considerablemente más bajos, por lo que los porcentajes de imagen positiva y negativa presentan dinámicas diferentes.

En el caso de Uñac, el nivel de desconocimiento alcanza casi el 61%. Según la encuesta, registra un 18,4% de imagen positiva, un 20,8% de imagen negativa y cerca de un 61% de respuestas agrupadas en la categoría «no sabe/no contesta».

La senadora Celeste Giménez aparece en el puesto 48 del ranking. Sin embargo, su principal dato es el alto nivel de desconocimiento que registra entre los consultados, que alcanza el 73,6%. En cuanto a su valoración pública, obtiene un 4,3% de imagen positiva y un 22,1% de imagen negativa.

Bruno Olivera, el tercer senador nacional por San Juan, se ubica en el puesto 53 entre los 78 integrantes de la Cámara alta incluidos en la medición. El legislador de La Libertad Avanza registra un 1,8% de imagen positiva y un 21% de imagen negativa. A su vez, presenta un nivel de desconocimiento del 77,2%, el más elevado entre los representantes sanjuaninos analizados en el informe.

Otro informe también incluye un ranking de intendentes de principales ciudades del país. Allí aparece una dirigente sanjuanina entre los primeros puestos. Se trata de Susana Laciar, intendenta de la capital provincial.

La medición toma como referencia a los jefes comunales de las principales ciudades argentinas. Por esa razón, en algunos casos se evalúan intendentes de grandes centros urbanos, como Rosario, y no necesariamente de las capitales provinciales.

En ese relevamiento, Laciar alcanza un 54,2% de imagen positiva y un 37,2% de imagen negativa. Aunque continúa entre las dirigentes mejor posicionadas del ranking, también muestra un leve retroceso respecto de la medición anterior.

El mes pasado registraba un nivel de aprobación superior, por lo que la tendencia coincide con la caída observada en la imagen del gobernador Marcelo Orrego, principal referente del espacio político al que pertenece.

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