Un discurso débil y las claves para entender el momento político de Orrego
El gobernador de San Juan abrió las sesiones ordinarias con un discurso sin confrontación y marcado por la cautela. Entre titubeos, definiciones moderadas y señales políticas, dejó más interrogantes que certezas sobre su rumbo.
Orrego abrió las sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados de San Juan con un discurso elaborado con inteligencia artificial. La lectura fue trabada y tartamudeó durante buena parte de la exposición, pese a tener el texto impreso en 78 hojas, con letras grandes. Tal vez no lo había ensayado previamente. Con el paso de los minutos logró soltarse, pero la impresión de un gobernador dubitativo, inseguro, ya estaba instalada. Esa fue, en definitiva, la sensación que dejó su paso por la Legislatura.
Jugó de local. Estuvo rodeado por sus ministros y por una oposición que, al igual que buena parte de los medios provinciales, evitó cuestionar los recientes escándalos por compras directas —como las realizadas a JL Papelería o La Boutique del Jamón— que generaron ruido en el último mes. Aun así, y pese a los aplausos de su propia tribuna, al inquilino de la Libertador y Paula le costó sostener un tono firme.
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Entre los dirigentes no alineados estuvieron los exgobernadores Jorge Escobar y José Luis Gioja, pero no Sergio Uñac. También asistieron los diputados nacionales peronistas Jorge Chica y Cristian Andino, junto a intendentes como Daniela Rodríguez, Analía Becerra y Rodolfo Jalife.
Del lado de La Libertad Avanza, en cambio, hubo una ausencia casi total. Solo se vio al diputado Fernando Patinella. El mensaje —uno sobreentiende— es que el discurso de Orrego no despierta demasiado interés entre los libertarios sanjuaninos, ni tampoco la posibilidad de un acuerdo.
Más allá de los tropiezos en la lectura, el tono fue conciliador, sin ataques. A diferencia de otras intervenciones, evitó cuestionar a la gestión anterior y apenas hizo referencias al Gobierno nacional. Habló, en cambio, de un Estado presente.
Orrego viene oscilando, como en un péndulo, entre el acercamiento y la distancia con Javier Milei. Hoy esa tensión lo ubica cerca en los hechos, pero lejos en el discurso.
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La posibilidad de subirse a la ola violeta rumbo a 2027 aparece, por ahora, difusa. Más que negociación, lo que se percibe es una relación cercana al sometimiento.
No hay autocrítica ni referencias al rol de sus propios diputados, que acompañan leyes del Gobierno nacional que luego impactan en los fondos coparticipables. Cada tanto —muy cada tanto— llega algún ATN. Nada más.
El rol de los medios provinciales resulta, hasta cierto punto, llamativo. Predominaron los bombos y platillos, las notas de color forzadas y la ausencia de crítica. Y material no falta. Basta con observar la situación de los trabajadores estatales, docentes y médicos, o las compras directas a proveedores cercanos al poder. Sin embargo, la mirada parece desviarse hacia informes cuestionables impulsados por el propio Gobierno contra la gestión anterior.
Sobre este punto, y para el lector desprevenido, la consultora Interacción —a la que los medios de San Juan atribuyeron un supuesto informe oficial que cuestionaba la calidad de los caños del Acueducto Gran Tulum— desmintió directamente la existencia de ese documento. Lo hizo al día siguiente de que circulara la versión difundida por el propio Gobierno provincial. Según ese informe, los caños habrían sido originalmente destinados a cloacas y desagües, e incluso se sugería que podían resultar tóxicos. No hace falta extenderse demasiado. Alcanza con dejar constancia del episodio.

Importa, sobre todo, detenerse en el cierre del discurso. Allí, Orrego dejó dos definiciones: “cuando le toque venir a otro gobernador que lo haga mejor, bienvenido sea”, y luego agregó: “No estamos pensando en las próximas elecciones. Estamos pensando en las próximas generaciones…”.
¿Puede leerse como un gesto de despedida? En conjunto, el discurso dejó una impresión tibia. Ni frío ni caliente. Tibio. Sin fuerza, sin impulso.
En cuanto al contenido, lo anunciado tuvo más de enumeración que de impacto. Orrego destacó tres proyectos de ley que, según planteó, marcarán el debate parlamentario de este año. El primero es la reforma del Código Electoral, con la implementación de la Boleta Única de Papel para reemplazar el sistema actual —al que calificó de “retrógrado”— y, así, transparentar y agilizar el proceso de votación.
El segundo eje es la Ley de Desarrollo Local Minero, orientada a que la llamada “segunda revolución minera” tenga un efecto directo en la economía sanjuanina. La iniciativa apunta a formalizar la cadena de proveedores locales y garantizar que las grandes inversiones dejen un impacto concreto en la provincia.
El tercer proyecto es una Ley de Electromovilidad, con la que el Gobierno busca posicionar a San Juan en la transición energética global, apalancándose en la producción de cobre y en el desarrollo de energía solar.

El gobernador también subrayó que San Juan administra sus recursos con un 40% menos de transferencias nacionales. En ese contexto, reivindicó la autonomía provincial y aseguró que la provincia se ubica entre las tres jurisdicciones con mejor situación fiscal del país. Según sostuvo, ese equilibrio le permite reactivar obras y sostener subsidios con fondos propios.
El anuncio más relevante, quizás, fue la repavimentación y el ensanche total de la Avenida de Circunvalación, a lo largo de sus 32 kilómetros, una obra que será financiada íntegramente por la provincia. Además, destacó la construcción de más de 3.000 viviendas.
Otros anuncios completaron el repaso:
- En seguridad, se anunció el programa PRISMA, un sistema de videovigilancia inteligente y monitoreo descentralizado orientado a la prevención.
- El Plan Provincial de Regularización Dominial, que busca otorgar escrituras a 12.000 familias.
- En minería, San Juan lidera el RIGI a nivel nacional, con el 60% de los proyectos aprobados, entre ellos Los Azules y Veladero.
- En energía, la provincia ya cubre el 53% de su demanda eléctrica con fuentes solares y proyecta producir hasta 800.000 paneles anuales a través de EPSE.
- En economía, se destacó la reducción de impuestos —inmobiliario, automotor y sellos— y el otorgamiento de 65.000 millones de pesos en créditos para pymes, con el objetivo de impulsar el empleo privado.
- En educación, se puso el foco en la alfabetización con el programa “Comprendo y Aprendo”, junto con la entrega de 30.000 dispositivos con inteligencia artificial y la continuidad del boleto educativo gratuito.
