Rechazo a la “propuesta integral”: la carta que jugó UDAP para salir de la encrucijada y las dos alternativas que ahora evalúa el Gobierno

La negociación docente volvió a trabarse. Tensiones internas, presión de las bases y un desenlace que ahora queda en manos del Ejecutivo.

No hubo acuerdo en la novena reunión paritaria docente del año en San Juan. Se especulaba con que esta instancia podía destrabar la negociación, luego de que el plenario de delegados del gremio mayoritario, UDAP, votara aceptar la propuesta. Sin embargo, desde el sindicato que conduce Patricia Quiroga señalaron que no se respetaron ciertas condiciones, lo que derivó en el rechazo de la oferta oficial.

Los otros dos gremios que participan de la negociación son UDA y AMET. En ambos casos, el mandato había sido rechazar la propuesta.

/Leé también nuestra nota: Exclusivo: el plenario de delegados de UDAP votó aceptar la propuesta del Gobierno y se destrabaría la paritaria docente

La incógnita ahora pasa por entender qué ocurre dentro de UDAP y por qué esta encrucijada podría llevar al Gobierno a aplicar el aumento salarial por decreto. Los tiempos administrativos para liquidar los sueldos de marzo, vale aclarar, están al límite.

La encrucijada, en rigor, la tuvo Patricia Quiroga. UDAP cuenta con tres votos en la paritaria, mientras que UDA y AMET tienen uno cada uno. Todo dependía, entonces, de la decisión del gremio mayoritario. Si aceptaba, el acuerdo quedaba sellado. Sin embargo, eso traía consecuencias: como consignó este medio, las bases habían sido contundentes en su rechazo a la propuesta del Gobierno. Si rechazaba, en cambio, desoía el mandato del plenario de delegados.

¿Qué pasó entonces? Recurrió a un argumento: que no se cumplían las condiciones.

El martes se conoció que la mayoría de los delegados había hecho caso omiso de las votaciones realizadas en los grupos de WhatsApp de docentes. Cuando esa información circuló, esos mismos grupos estallaron. “Los maestros están re calientes”, indicó una fuente a La Mecha ese mismo día.

Quiroga tuvo 24 horas para encontrar una salida a la encrucijada. Por eso, el mismo miércoles, antes de la reunión paritaria, UDAP anunció que aprobaría el acuerdo “si se dan las condiciones propuestas por el Plenario de Delegados”.

El comunicado publicado por UDAP horas antes de la paritaria

Uno de los delegados de UDAP, que pidió reserva de su identidad, aseguró que “eso de aceptar con algunas condiciones fue un invento tremendo”. Además, sostuvo que fue una salida “sacada de la galera para no aceptar a secas y dejar abierta la posibilidad de rechazar”.

Hay un dato clave: varios delegados son afines a la conducción gremial. Una hipótesis que circula es que “arriba” querían cerrar el acuerdo y, por eso, buscaron la forma de hacerlo. Sin embargo, el descontento de las bases —y el recuerdo aún fresco de los autoconvocados que desbordaron a los gremios en 2022 y 2023— obligaba a salir airosos de la situación.

Por eso, el comunicado posterior de UDAP recalca que, “si bien tenía mandato del plenario de delegados para aceptar la propuesta salarial del Gobierno, en tanto se receptaran ciertas condiciones de carácter salarial que le faltaban a la propuesta, alguna de las cuales receptó la parte patronal, se ve en la obligación de rechazar la propuesta”.

Comunicado de UDAP al terminar la paritaria

Una salida elegante de la secretaria general.

A ese comunicado agregaron que el rechazo se debe a que “las sumas de cien mil y cincuenta mil pesos no remunerativas y no bonificables no serán extendidas a todos los cargos del nomenclador ni adoptarán carácter remunerativas en el segundo semestre. A su vez, que la cláusula de revisión no considera como lo peticionaron, en forma exlusiva el índice inflacionario desde enero a junio de 2026”.

Quienes sí habían rechazado desde el inicio, por mandato explícito de sus delegados, fueron UDA y AMET. Ambos gremios también cuestionaron que los complementos no sean remunerativos, es decir, que no impacten en el aguinaldo ni en las jubilaciones.

Ahora es el Gobierno el que debe definir sus próximos pasos. Las alternativas que se analizan son convocar a una nueva reunión paritaria o aplicar el aumento salarial por decreto para evitar demoras en los pagos.

La propuesta rechazada por los gremios docentes en la reunión del 18 de marzo consistía en un paquete de aumentos y beneficios para el período marzo-junio. Uno de los puntos centrales de la oferta oficial era la actualización del valor índice: un 5% en marzo, tomando como base diciembre de 2025, y un incremento acumulado del 10% hasta junio.

Además, la propuesta incluía modificaciones en el nomenclador, con una suba de puntos en distintos ítems: entre 6 y 10 puntos en el A01 (según la fuente consultada) y 6 puntos en el E60.
También contemplaba un complemento salarial de $100.000 mensuales, no remunerativo ni bonificable, destinado a los cargos de menores ingresos desde marzo; un adicional de $50.000 para determinados cargos dentro del mismo esquema; y un bono extraordinario, por única vez, de $120.000 en abril.

Otros puntos de la propuesta incluían un incremento del 5% para los radios 4, 5, 6 y 7, y la creación de una instancia de revisión salarial sujeta a la evolución de la inflación (IPC) y a la situación económica y fiscal de la provincia.


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