¿Quién necesita más a quién? La negociación entre Orrego y La Libertad Avanza rumbo a 2027

Las señales de acercamiento entre el gobernador y el mileísmo alimentan las versiones de una alianza electoral. Pero, detrás de las negociaciones, la verdadera disputa pasa por quién llega con más poder para imponer las condiciones.

Pasan los días. Incluso ya pasó el Mundial. Sin embargo, el posible acercamiento entre Marcelo Orrego y La Libertad Avanza sigue proyectándose sobre la política sanjuanina. La relación atraviesa una etapa de convergencia estratégica, alimentada por versiones cada vez más insistentes sobre un eventual acuerdo electoral de cara a 2027.

Más allá de las fotos del gobernador con Diego Santilli y Karina Milei, dentro del entorno de Orrego se siguen multiplicando las voces que, de manera pública, respaldan la conveniencia de avanzar hacia un acuerdo político con La Libertad Avanza.

Orrego en la apertura de Argentina Week en Nueva York junto al presidente Javier Milei

En los últimos días se sumó Emilio Achem, secretario general de la Gobernación, quien calificó una eventual alianza como «necesaria» y «muy buena para la Argentina y para San Juan». Además, respaldó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.

Antes, y de manera sostenida, el vicegobernador Fabián Martín había expresado la intención de «no fragmentar el voto no peronista». También había admitido la voluntad política de confluir con los libertarios para competir con la mayor unidad posible, aunque aclaró que ese escenario depende de la voluntad de ambas partes.

Incluso aliados recientes del orreguismo, como el bloquista Luis Rueda, se pronunciaron en favor de un entendimiento con La Libertad Avanza. En la misma línea, el diputado provincial Gustavo Usín, referente de Actuar, el espacio que lidera Rodolfo Colombo, sostuvo que, en el escenario provincial, Orrego fortalece más a La Libertad Avanza que a la inversa, porque el gobernador es el «gran elector» de San Juan. Es una interpretación discutible.

Gustavo Usín, dirigente de Actuar, dijo en Diario Huarpe que «Orrego le sumas más a LLA, que LLA a Orrego».

Sin embargo, detrás de estas señales aparece una pregunta todavía más relevante: ¿quién llegará a esa negociación con mayor poder para imponer las condiciones?

En ese contexto, comenzaron a circular, sobre todo desde el ámbito nacional, versiones sobre posibles herramientas legislativas y electorales destinadas a facilitar ese acercamiento.

Según esas versiones, la Casa Rosada buscaría respaldo en el Congreso para suspender las PASO. ¿A cambio de qué? De apoyar las candidaturas de los gobernadores aliados. Entre ellos aparecería Marcelo Orrego, junto con otros nueve mandatarios provinciales.

El objetivo sería impedir que el peronismo utilice las PASO como una herramienta para unificarse detrás de una candidatura única.

En esa misma línea, también se menciona la posibilidad de una reforma electoral de alcance nacional que habilite el uso de colectoras. Ese mecanismo permitiría que las listas de los gobernadores adhieran a la boleta presidencial de Javier Milei sin que La Libertad Avanza pierda su identidad partidaria.

Otro de los objetivos sería asegurar un triunfo en primera vuelta. Vale recordar que la legislación electoral establece que una fórmula gana de manera automática si obtiene el 45 % de los votos, o si alcanza al menos el 40 % y le saca diez puntos porcentuales a la segunda fuerza. En ese escenario, incluso medio punto porcentual que aporte San Juan podría resultar determinante.

Más allá del acercamiento con la gestión provincial, La Libertad Avanza continúa fortaleciendo su propia estructura en San Juan. Bajo el liderazgo de José Peluc, el espacio inauguró en las últimas semanas sedes en departamentos como Angaco y Santa Lucía. En ese contexto, Bruno Olivera asistió a la inauguración de la sede de Angaco, después de haber estado ausente en la apertura de Santa Lucía por su viaje a la final del Mundial.

Peluc afirmó que el objetivo de Karina Milei es consolidar estructuras partidarias fuertes en el interior del país. Al mismo tiempo, no descartó futuros acuerdos con Producción y Trabajo. Todo indica que la decisión final quedará en manos de Karina Milei, independientemente de lo que quiera hacer LLA en la provincia. El acuerdo depende más de si los hermanos Milei ven complicada la reelección. Ahí buscarán sumar a Orrego. Aunque, en los hechos, más que una alianza entre iguales, el entendimiento colocaría a Orrego en una posición subordinada respecto de la estrategia nacional de La Libertad Avanza.

Ahora bien, el planteo de Usín abre una pregunta de fondo. ¿Quién tiene realmente más para ganar y quién tiene más para perder con una alianza? Y, al mismo tiempo, ¿quién saldría mejor parado si ese acuerdo finalmente no se concreta?

La paradoja es evidente. Marcelo Orrego gobierna San Juan y José Peluc conduce un partido con escasa estructura territorial. Sin embargo, si la elección de 2027 termina nacionalizándose alrededor de Javier Milei, el poder de negociación podría quedar del lado del libertario y no del gobernador.

Desde esa perspectiva, la postura de La Libertad Avanza tiene cierta lógica. El espacio irrumpió en la escena electoral sanjuanina en 2023 y dio el batacazo, especialmente en las elecciones nacionales, donde consiguió una banca en el Senado y otra en la Cámara de Diputados.

En el plano provincial, en cambio, su desempeño fue mucho más modesto. Apenas obtuvo una banca en la Legislatura, ocupada por Fernando Patinella. Su presencia territorial sigue siendo limitada, con escasa representación en los concejos deliberantes.

Sin embargo, hay un dato que merece atención. En las elecciones legislativas de 2025 muchos daban por hecho que Javier Milei llegaría debilitado después de la derrota en la provincia de Buenos Aires. No ocurrió. Con un contexto internacional favorable, marcado por el respaldo político de Donald Trump, y una campaña centrada en advertir sobre el regreso del kirchnerismo, el oficialismo logró revertir ese escenario y terminó imponiéndose en gran parte del país.

En San Juan, el escenario fue distinto. El peronismo se impuso por un margen ajustado en una elección de tercios, mientras que Fabián Martín, candidato del orreguismo, terminó en segundo lugar. La Libertad Avanza terminó tercera y obtuvo una banca gracias a Abel Chiconi, un dirigente prácticamente desconocido hasta ese momento.

¿Qué podría estar evaluando La Libertad Avanza en San Juan? Que competir en soledad en 2027 también puede representar una oportunidad de crecimiento político.

En ese escenario, el espacio tendría chances de retener una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, con José Peluc como uno de los posibles candidatos. También podría ampliar su representación en la Legislatura provincial, donde hoy cuenta con un solo diputado. En una elección de tercios, incluso, ese número podría crecer de manera significativa.

Bruno Olivera, José Peluc y Abel Chiconi, los tres legisladores nacionales por San Juan de La Libertad Avanza.

A eso se suma la posibilidad de disputar intendencias. En las elecciones de 2025 obtuvo resultados competitivos en varios departamentos y, en Capital, incluso superó en votos al candidato del orreguismo, pese a que el municipio está gobernado por Susana Laciar.

Si ese desempeño se tradujera además en la incorporación de nuevos concejales en distintos municipios, La Libertad Avanza daría un salto importante en estructura y presencia territorial.

¿Y qué ocurriría si finalmente acuerda con Orrego? La respuesta depende, en buena medida, de cuánto esté dispuesto a ceder el gobernador en el reparto de candidaturas y espacios de poder.

Hasta ahora, la experiencia indica que Orrego ha privilegiado a su propio sector por encima de los partidos que integran Producción y Trabajo. Ese esquema generó malestar entre varios de sus aliados, que consideran haber quedado relegados en la distribución de cargos.

Ese antecedente podría convertirse en un motivo de cautela para José Peluc, cuya relación con el gobernador, además, es tensa. Pero también podría abrir un frente de tensión con los aliados históricos del orreguismo, como el PRO, la UCR, Actuar y Dignidad Ciudadana, que ya expresaron -en off- su disconformidad por el escaso espacio que obtuvieron en el armado oficialista.

A ese escenario se suma otra variable. El eventual desdoblamiento de las elecciones provinciales y una posible modificación del SIPAD podrían alterar por completo el tablero. El oficialismo tiene los votos necesarios para impulsar esos cambios y adaptarlos a su estrategia electoral. Pero si no cambia el sistema electoral, incluso podrían ir libertarios y orreguistas en el mismo lema, abonando a una suma que les permita ganarle al peronismo.

La discusión, sin embargo, excede la ingeniería electoral. También dependerá del estado de las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores aliados cuando llegue el momento de definir candidaturas.

Del otro lado, el margen de maniobra de Orrego parece más estrecho. Sin el arrastre nacional de Milei, el oficialismo provincial podría enfrentar una elección nacionalizada en condiciones menos favorables. En ese marco, una alianza dejaría de ser apenas una conveniencia electoral para convertirse en una herramienta destinada a reducir riesgos.

El dilema ya no pasa por saber si Orrego y La Libertad Avanza pueden convivir. Todo indica que esa posibilidad existe. La verdadera incógnita es otra: quién llegará a la mesa de negociación con mayor necesidad del otro. Porque, en política, quien menos necesita un acuerdo suele ser quien termina imponiendo las condiciones.

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