Los matices del paro universitario de toda la semana y nuevas consecuencias del ajuste en San Juan
El conflicto salarial y el debate por el financiamiento ya impactan en las escuelas preuniversitarias y en la cobertura de cargos docentes.
Llegó el día. Este lunes comenzó un paro de docentes universitarios que se extenderá durante toda la semana, del 16 al 21 de marzo. En San Juan, los gremios docentes ADICUS y SIDUNSJ confluyeron en la medida de fuerza. El sindicato de no docentes APUNSJ, en cambio, convocó a una huelga de apenas 24 horas para este lunes.
Este nuevo capítulo anticipa un semestre conflictivo. Los docentes no reclaman solo por sus salarios sino que también exigen que el Gobierno nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario 27.795. La norma, sancionada el 21 de octubre de 2025, lleva ya 146 días en el centro de una pulseada política.
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Según la secretaria general de SIDUNSJ, Guadalupe Aguiar, el Gobierno nacional les adeuda a los docentes más de 10,8 salarios desde que asumió en diciembre de 2023. Por ese motivo, los gremios reclaman una recomposición salarial a valores de noviembre de ese año. De acuerdo con el Observatorio de Salario y Presupuesto Universitario de ADIUC, sería necesario un aumento del 49% para compensar esa pérdida en el caso de los universitarios y del 60% en el caso de los preuniversitarios.
Sin embargo, desde SIDUNSJ aseguran que el eje del reclamo no está puesto en la apertura de paritarias sino en el cumplimiento pleno de la ley. Consideran que el llamado a discutir salarios funciona como un distractor y que primero debe aplicarse la norma y recién entonces abrir la negociación paritaria.

Otro dato que preocupa es la situación de los establecimientos educativos sanjuaninos que dependen de la UNSJ. Según explicó Jaime Barcelona, secretario general de ADICUS, “hay muchos docentes que están pidiendo la reducción horaria y hay llamados que no se están pudiendo cubrir en los preuniversitarios porque el sueldo universitario ha quedado tan bajo que se está complicando mantener a los docentes”.
En esa línea, Barcelona señaló que “hay docentes que están licenciando cargos buenos para irse a la Provincia porque están ganando un 50% menos de lo que ganarían”. También advirtió que “en institutos y escuelas se gana más”, lo que está complicando la cobertura de vacantes en algunas materias de los colegios preuniversitarios. En la práctica, explicó, los listados de las Juntas se están agotando y los docentes ya no toman esas suplencias.
“En realidad, el atraso del 100% en la relación entre salarios e inflación, que se traduce en una pérdida del 50% del poder adquisitivo, explica por qué muchos docentes universitarios están buscando trabajo en otros ámbitos”, afirmó el referente de ADICUS.

Otro de los matices de este paro de semana completa tiene que ver con la postura del sector no docente. A nivel nacional, FATUN impulsa un plan de lucha basado en paros de 24 horas, pero de un día por semana. Este lunes 16 de marzo coincide con la medida de los docentes; el resto de la semana, en cambio, se mantienen las actividades habituales, sobre todo en el área administrativa.
Ese desfasaje complica la coordinación de las medidas de fuerza. Según algunos referentes de la docencia universitaria, la mayoría de las convocatorias a paro del año pasado no coincidieron con las de los no docentes y, de hecho, tuvieron menor alcance. Cabe recordar que FATUN forma parte de la CGT.
Por otro lado, dos asambleas realizadas en facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) resolvieron impulsar un paro por tiempo indeterminado. La propuesta fue llevada al Congreso de Conadu Histórica, aunque finalmente no prosperó y la Federación terminó aprobando un plan de lucha similar al que ya se venía sosteniendo.
En la UBA el debate tuvo un fuerte impacto. Allí conviven tres gremios docentes —ADUBA (FEDUN), AGD-UBA (Conadu Histórica) y FEDUBA (Conadu)-, lo que configura un escenario sindical particularmente complejo.
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Desde Conadu consideran que el principal desafío es federalizar la lucha para evitar que el conflicto quede concentrado en la UBA y se invisibilice la situación de las universidades del resto del país. También advierten que la estrategia del Gobierno de modificar la ley apunta a incrementar los fondos destinados al funcionamiento de hospitales universitarios, una medida que beneficiaría solo a un grupo reducido de instituciones. La mayoría de las universidades del país no cuenta con hospitales, por lo que ese eventual aumento de recursos no alcanzaría a todo el sistema.
Por lo pronto, la atención está puesta en el 23 de abril. Para esa fecha se analiza convocar a una nueva Marcha Federal Universitaria con la intención de replicar la masividad de las movilizaciones de años anteriores.
En San Juan, al igual que en otras provincias, se prevé instalar “carpas por la universidad y la soberanía” en distintos espacios públicos con el objetivo de visibilizar el reclamo en las calles. En ese marco, el gremio docente SIDUNSJ ya adelantó que evalúa convocar a un paro de dos semanas durante abril como parte de la continuidad del plan de lucha.
Lo que propone el Gobierno de Milei
La propuesta del Gobierno nacional no implica solo un ajuste de números. También plantea un cambio de fondo en las reglas de financiamiento del sistema universitario. Ese giro mantiene en estado de alerta a los docentes de San Juan. En concreto, el Ejecutivo presentó un nuevo proyecto de Ley de Financiamiento Universitario que busca reemplazar la normativa vigente, la misma que hoy rige pero que —según denuncian los gremios— no se estaría cumpliendo.
¿Qué plantea la iniciativa en su letra chica? El plan oficial propone aumentos salariales escalonados del 4,1%, distribuidos en tres tramos. Sin embargo, el punto que más preocupación genera en los pasillos de la Universidad Nacional de San Juan es otro: la eliminación de la garantía de actualización automática por inflación basada en el índice del INDEC.
Para los gremios docentes, además, la propuesta deja sin respuesta la deuda salarial acumulada durante 2024, un año en el que los sueldos universitarios perdieron cerca del 40% de su poder adquisitivo.
