Universidad bajo ataque: La comunidad sanjuanina resiste la modificación de la ley de financiamiento
Con una movilización de 700 personas en la Plaza 25 de Mayo – según datos de la Policía local – y un Consejo Superior en estado de alerta, San Juan se plantó contra el «ajuste planificado» del Ejecutivo Nacional. Denuncian que el nuevo proyecto oficialista busca «ponerle el clavo en el cajón» a los salarios docentes al ignorar la deuda histórica de 2024.

Luego de que el Ejecutivo Nacional enviara un proyecto de reforma de la Ley de Financiamiento Universitario, en San Juan la respuesta fue inmediata. La movilización se dio en simultáneo con un debate caliente en el Senado: por un lado se sancionó la ley de baja de edad de inimputabilidad y además se discute la versión final de la reforma laboral.

La manifestación, que coincidió con el paro nacional de CONADU, fue el correlato de la decisión del Consejo Superior de la UNSJ de declarar la «emergencia salarial y presupuestaria». Las fuentes institucionales son claras: el Gobierno nacional mantiene una «asfixia presupuestaria» que pone en riesgo no solo los salarios, sino la investigación, la extensión y el sistema de becas que sostiene a miles de estudiantes.

El eje de la furia es el nuevo proyecto del Ejecutivo que pretende «sustituir» artículos clave de la ley ratificada en 2025. La trampa, según denuncian los gremios y especialistas, es que el Gobierno elimina la recomposición de 2024 —el año de mayor pérdida por la devaluación— y ofrece apenas un 12,3% en tres tramos para 2026.
Durante el acto en la Plaza 25 de Mayo, Edith Liquitay y Emilio Furlán, referentes gremiales de ADICUS, advirtieron que el Gobierno ha señalado como «enemigo» al pueblo para imponer un modelo de «esclavismo moderno» sin resistencia organizada. «Saben que la fuerza del pueblo trabajador está en su unidad y por eso apuntan a destruir a las organizaciones», denunciaron, señalando también la «traición» de los legisladores que acompañan el desguace del Estado.

Por su parte, Cristian Jurado, referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) marcó un matiz político en la jornada. Jurado explicó que, si bien hay unidad en la movilización, existe una fuerte crítica hacia las centrales sindicales (CGT y CTA) por su «responsabilidad en cómo fue avanzando la reforma laboral» y la falta de un plan de lucha nacional más contundente.

Una universidad que «se come a sí misma»
La previa de la marcha en San Juan estuvo marcada por el debate en el Consejo Superior. Guadalupe Aguiar (SIDUNSJ) lanzó una advertencia sombría: «La universidad se está comiendo a sí misma», refiriéndose no solo al ajuste externo, sino a la precarización y sobrecarga de tareas que sufren los docentes en este contexto de crisis.
Pese a las diferencias internas entre gremios como ADICUS y SIDUNSJ sobre cómo gestionar la crisis, el rector Tadeo Berenguer ratificó que la UNSJ se mantiene en alerta y movilización permanente. La provincia se suma así a la estrategia legal de 49 universidades nacionales que han recurrido a la justicia para exigir que se cumpla la ley original, rechazando de plano el nuevo proyecto oficialista que, según el CIN, tiene como único objetivo la «destrucción total de la universidad pública».
La jornada cerró con un mensaje claro desde San Juan: la comunidad universitaria no está dispuesta a aceptar un presupuesto que retrotrae al sistema a niveles de hace dos décadas. La resistencia apenas comienza.
