La estrategia de Orrego para usar el viento a favor de una ley uñaquista de cara a la reelección en 2027

Entre el cálculo electoral y algunos gestos cruzados, el oficialismo revisa su promesa de reformar el sistema de votación.

La promesa de cambiar el sistema electoral sanjuanino hoy aparece, al menos, en duda. O, en el mejor de los casos, podría cumplirse a medias, con retoques mínimos. Los resultados de las elecciones legislativas de 2025 —donde el oficialismo provincial quedó segundo y se consolidó un escenario de tercios— obligaron a recalcular la estrategia rumbo a las ejecutivas de 2027.

En ese contexto, la reciente buena sintonía de Marcelo Orrego con la administración de Javier Milei no parece casual. En el Gobierno sanjuanino tomaron nota del nuevo tablero político y ya evalúan movimientos que los dejen mejor posicionados de cara a una eventual reelección.

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Una nueva competencia entre los tres principales espacios políticos de la provincia —peronismo, orreguismo y mileísmo— podría debilitar al oficialismo local, a menos que sepa mover bien las fichas. Allí aparece el viento a favor que le dejó el sistema electoral uñaquista, una herencia que hoy vuelve a cobrar valor.

Si Orrego compite en las mismas condiciones que en las legislativas pasadas y el mismo día que se elija presidente, el panorama se le vuelve cuesta arriba. El arrastre de Milei sobre sus candidatos sería determinante y, en un escenario de tercios, el gobernador quedaría en desventaja.

Sin embargo, tiene un as bajo la manga: el Sistema de Participación Democrática Abierta (SIPAD), duramente criticado en su momento. Si logra desdoblar las elecciones provinciales y competir bajo un mismo lema con La Libertad Avanza, incluso superándola, la suma de esos votos podría sellar la derrota del peronismo.

Posiblemente hoy el gobernador esté cambiando de opinión. En diciembre de 2024, Orrego envió a la Legislatura un proyecto de ley para establecer un nuevo Código Electoral en San Juan y eliminar la Ley de Lemas, contemplada dentro del SIPAD, el sistema vigente para las elecciones provinciales y municipales.

La iniciativa no prosperó. Ingresó a comisiones y, hasta ahora, continúa en análisis.

En las últimas semanas, algunos medios provinciales ya deslizaron —con matices— esta posibilidad en sus columnas. La chance de una alianza estratégica entre libertarios y orreguistas en San Juan fue, y sigue siendo, motivo de debate permanente.

El vicegobernador Fabián Martín declaró en más de una oportunidad que vería con buenos ojos esa confluencia. Otros actores de peso, como el armador libertario José Peluc, suelen esquivar el tema o directamente desmentirlo cuando se les consulta. A buen entendedor, pocas palabras.

La relación entre el diputado mileísta y el gobernador sanjuanino no parece haber repuntado. Ha sido mala. Sin embargo, en la política real la foto aparece cuando el cálculo electoral lo vuelve conveniente. Habrá tiempo para eso.

Foto: Diario de Cuyo

En la última semana, Orrego recibió a Diego Santilli. José Peluc no fue parte de ese encuentro, aunque luego mantuvo su propio mitin con el funcionario nacional. Fuentes en off contaron que existió una intención del gobernador de compartir la velada, pero el libertario sanjuanino le puso límites.

Aun así, Orrego habría ido un paso más allá y tuvo el gesto de bajar a saludar a los militantes libertarios cuando acompañó al dirigente nacional junto a sus correligionarios. No hubo foto. Nadie lo dice abiertamente.

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