Estados Unidos evalúa quitar su apoyo al Reino Unido en Malvinas si no se involucra en la guerra contra Irán

Un documento filtrado del Pentágono propone revisar la postura diplomática de Estados Unidos para con las «posesiones imperiales europeas». La tensión con el resto de países de la OTAN escala.

La agencia de noticias Reuters informó la filtración de un correo del Pentágono que afirma que la administración de Donald Trump evalúa revisar su postura frente a la ocupación británica de las Islas Malvinas. El texto tiene un objetivo: presionar al Reino Unido para que apoye a los Estados Unidos en su ofensiva contra Irán.

La información trascendió rápidamente a la prensa internacional. Un portavoz de la oficina del primer ministro Keir Starmer contestó en conferencia: «la soberanía británica sobre las Islas Malvinas no está en cuestión. Nuestra postura es clara, firme e inmutable: la soberanía pertenece al Reino Unido y el derecho a la autodeterminación de los isleños es fundamental».

Keir Starmer, primer ministro británico.

Sorpresivamente y por primera vez en su gobierno, un funcionario de La Libertad Avanza se pronunció en defensa de la soberanía argentina en las Islas Malvinas. Se trata del canciller Pablo Quirno, que en sus redes sociales dijo: «la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes«.

Además, Quirno rechazó «la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos. Los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un ‘pueblo’ por las Naciones Unidas. No resulta aceptable que los habitantes de las Islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población importada, es parte».

La posibilidad de que Estados Unidos adopte una postura neutral o favorable al reclamo argentino cambiaría el escenario diplomático de manera crucial. Pero no hay que engañarse. La renuencia de Washington para con los países de la OTAN es un capital de negociación que puede cambiar de un momento a otro. Mientras tanto, el gobierno argentino persiste en subordinar su política exterior a las decisiones de Estados Unidos e Israel.

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De Malvinas al Estrecho de Hormuz, Trump amenaza con patear el tablero

El documento del Pentágono no solo hace referencia explícita a las Islas Malvinas, sino que también pone en duda el apoyo a las «posesiones imperiales europeas» de aquellos países reticentes a colaborar con los Estados Unidos en la guerra. La caracterización de los territorios coloniales de ultramar no es inofensiva: el Reino Unido podría ver amenazada su influencia en las islas Diego García, Gibraltar y Chipre.

La Isla Diego García ,ubicada en el Océano Índico, reviste de particular interés: está a menos de 4000 kilómetros de las costas iraníes y opera allí una base militar conjunta británica-estadounidense.

En un primer momento, Keir Starmer impidió que Estados Unidos utilice la isla para lanzar ataques contra Irán. Si bien posteriormente cambió de opinión, la negación del primer ministro agravó la relación que mantienen ambos países y que viene deteriorándose desde el conflicto diplomático con Groenlandia y Canadá.

Ubicación de la isla Diego García, donde opera una base militar británico-estadounidense.

El texto también incluye la suspensión de España de la OTAN. El país prohibió el uso de bases militares en Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para ataques en Medio Oriente. En octubre de 2025, el propio Trump sugirió públicamente expulsar a España de la alianza por no subir el gasto en defensa al 5% del PBI.

En el último año, Donald Trump ha sido reiterativo con sus críticas hacia la OTAN, llegando a declarar ante la prensa estadounidense que su país debería retirarse de la organización. A principios de abril, declaró: «¿por qué deberíamos estar ahí para ellos, si ellos no están para nosotros?«.

Las declaraciones de Trump se deben, además, al rechazo generalizado de los países de la OTAN de enviar sus armadas para ayudar a reabrir el Estrecho de Hormuz, por el que pasa una parte importante de las exportaciones de petróleo a todo el mundo y que fue bloqueado por Irán a fines de febrero.

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