Encontraron los restos del sanjuanino desaparecido en dictadura Carlos Poblete: su hija participó del documental negacionista de Milei

Casi cinco décadas después de su secuestro, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos óseos de Carlos Simón Poblete Brizuela, exhumados de una fosa común en Mendoza. La prueba biológica determinante fue la muestra genética aportada por su propia hija, Miriam Fernández, la nieta recuperada 127 que cobró notoriedad pública al defender a sus apropiadores y cuestionar a los organismos de derechos humanos en el video oficial del Gobierno nacional.

Carlos Simón Poblete Brizuela nació en San Juan el 2 de noviembre de 1944. Tenía 32 años, estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y militaba en la Juventud Peronista y en Montoneros, donde utilizaba los apodos de “Tula” o “Guillermo”.

El 1 de abril de 1977 fue secuestrado en Córdoba junto a su esposa, la mendocina María del Carmen Moyano Maure, que estaba embarazada de ocho meses. Ambos fueron trasladados al centro clandestino de detención La Perla.

Después, Moyano fue llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en Buenos Aires. Allí dio a luz a Miriam, a fines de junio de 1977. Ocho días después del parto, la recién nacida fue separada de su madre y entregada ilegalmente a la familia del policía mendocino Osvaldo Fernández Miranda.

Mientras Miriam fue recuperada años después, Poblete permaneció desaparecido durante casi cinco décadas. Sus restos fueron encontrados en el Cementerio Municipal de la Ciudad de Mendoza y finalmente identificados mediante un cotejo genético con la muestra aportada por su hija.

La muestra que aportó su hija y el documental de Milei

La identificación de Poblete tiene una particularidad que la vincula con un episodio reciente de fuerte exposición pública. Su hija, Miriam Fernández, fue presentada durante años como la nieta recuperada número 127 y en marzo participó del documental «Las víctimas que quisieron esconder | Día de la Memoria. Completa», difundido por la Casa Rosada.

En el video, Fernández cuestionó el concepto de apropiación utilizado por la Justicia para referirse a quienes la criaron y puso en duda la existencia de un plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura. «Yo no comparto el plan sistemático porque en mi caso no había un plan; el plan que había era de restituirme», sostuvo.

Fernández también cuestionó los procedimientos vinculados con la determinación de su identidad y defendió a quienes fueron condenados por su apropiación. Osvaldo Fernández Miranda, integrante del D2 de la Policía de Mendoza, recibió una pena de 15 años de prisión, mientras que su esposa, Iris Yolanda Luffi, fue condenada a 5 años.

Ahora, la misma muestra genética aportada por Fernández permitió identificar a su padre biológico. La ciencia forense pudo establecer así qué ocurrió con Carlos Poblete Brizuela y devolverle una identidad que durante décadas permaneció sin confirmar. Su esposa, María del Carmen Moyano Maure, continúa desaparecida.

Los restos estaban en una fosa común

El hallazgo forma parte de un trabajo iniciado mucho antes de que apareciera la coincidencia genética. Los restos de Poblete fueron recuperados en 2010, durante las excavaciones realizadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el Cuadro 33 del Cementerio Municipal de la Ciudad de Mendoza.

Ese sector había sido utilizado durante la última dictadura para inhumar sin identificación a víctimas del terrorismo de Estado. Entre 2010 y 2015, el EAAF intervino unas 250 sepulturas, recuperó restos óseos y realizó estudios antropométricos y genéticos para intentar determinar la identidad de las personas enterradas allí.

La investigación estuvo bajo la órbita del Juzgado Federal N° 1 de Mendoza, con la intervención de la Oficina de Asistencia en causas por violaciones a los Derechos Humanos, integrada por el fiscal Dante Vega y el auxiliar fiscal Daniel Rodríguez Infante.

El cotejo entre los perfiles genéticos obtenidos de los restos y las muestras disponibles en el Banco Nacional de Datos Genéticos permitió finalmente confirmar que uno de esos cuerpos correspondía a Carlos Poblete Brizuela.

Con esta identificación, ya son cuatro las víctimas del terrorismo de Estado identificadas en el Cementerio de Mendoza. Tres fueron reconocidas a partir de restos recuperados y analizados por el EAAF y una cuarta mediante cotejo dactiloscópico y reconstrucción documental.

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