Olivosgate: todo sobre el nuevo escándalo de corrupción que salpica a Karina Milei
El Gobierno echó a doce trabajadores de la residencia presidencial. Cuatro días después renunció la funcionaria que la administraba, señalada en una denuncia por compras millonarias de alimentos, cargos para parientes y un proveedor que sería un jubilado de un barrio popular.

El jueves 17 de septiembre, varios empleados de la Quinta de Olivos se presentaron a trabajar y no pudieron entrar. ¿La supuesta causa? Una sospecha del Presidente de espionaje dentro de la residencia. Un comunicado oficial informó que la Casa Militar asumía la seguridad de la residencia, un cuerpo que depende exclusivamente de la secretaria general, Karina Milei. Luego de los despidos, Javier Milei echó a la mano derecha de «El Jefe», Belén Agudiez, quien es acusada de realizar compras millonarias a nombre del Estado para su empresa y contratar familiares para el cuidado de la Quinta de Olivos. Con esta, son varias las presuntas causas por corrupción que tanto Karina como la mesa chica del Presidente suman en su haber.
El Gobierno confirmó doce despidos, entre ellos el del intendente de Olivos, Osvaldo Javier Sosa. El lunes 21, el Boletín Oficial publicó el Decreto 1055/2026, que acepta la renuncia de María Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General y conocida como amiga íntima de la hermana del Presidente. Para entonces, la diputada Marcela Pagano ya había llevado a Comodoro Py una denuncia por las compras de alimentos, los contratos y las designaciones de parientes en la residencia. La prensa bautizó el caso Olivosgate, el mismo nombre que en 2021 había recibido la causa contra Alberto Fernández por violar la cuarentena.

Filtraciones, perros y asados
La explicación oficial habló de un riesgo para la información y la seguridad, detectado en una investigación interna, aunque la Casa Rosada no precisó qué datos se filtraron ni quién los habría entregado. A Infobae le agregaron que buscaban achicar la estructura y el personal de la quinta, y el comunicado también invocó la visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Ni siquiera la cifra de despidos fue clara: Infobae habló primero de unas 20 personas desplazadas y muchas más reubicadas, y después el Gobierno le confirmó a La Nación que las cesantías eran 12.

Por fuera de los voceros circularon otras versiones. Distintos medios sostuvieron que Milei sospechaba que alguien del personal había intentado envenenar a uno de sus perros, algo que fuentes autorizadas del Gobierno calificaron de mentira. Otros medios atribuyeron el enojo a que se filtrara una compra de carne por 500 millones de pesos, y según iProfesional, en la Casa Rosada apuntaban a que los familiares de Agudiez usaban la quinta los domingos para cumpleaños y asados. El Destape recogió testimonios que culpan a Mario Suli, el asistente que acompaña a Milei a todas partes, de haberle instalado la idea de que lo espiaban.
Los sueldos de los empleados rasos rondan entre los $ 300 y 400 mil con aumentos eventuales en torno al 2%. Un extrabajador contó que pasaron las fiestas de fin de año tomando agua mineral y que «el único sanguchito» que comieron «lo había mandado la esposa de otro empleado».
Veintinueve toneladas
La carne venía de antes. El 21 de junio, la periodista Agustina Bordigoni publicó en Perfil un análisis de expedientes de Compr.AR: más de 27 mil kilos de productos cárnicos y unos 84 mil kilos de frutas y verduras para abastecer durante seis meses a la Casa Rosada y a Olivos, con topes de unos 225 millones de pesos para la carne y 183 millones para lo frutihortícola. En la misma nota recordaba que el consumo de carne vacuna había caído a 47,5 kilos anuales por persona, el nivel más bajo desde que empezó esa medición en 2005.

El 28 de agosto, Bordigoni informó otra adjudicación de 19.455 kilos de frutas y verduras y 400 bandejas de hongos. El 31 de agosto se publicó la Licitación Pública 0016/2026, una orden de compra abierta por 29.505 kilos de carne para seis meses, con ofertas cercanas a los 500 millones de pesos.
Pagano hizo sus propias cuentas sobre esos pliegos. Según ella, 9.135 kilos eran solo para la residencia, unos 50 kilos diarios, y dos tercios eran roast beef y paleta, cortes para picar y cocinar. También comparó los pedidos de ambas sedes y encontró que para Olivos se preveía cuatro veces más dulce de leche y tres veces más mostaza que para la Casa Rosada, por donde, según su cálculo, circulan cincuenta veces más personas. El Gobierno no respondió cuántas personas comen por día en la quinta.
Un negocio de familia
En el centro de la denuncia está Agudiez. Desde su cargo planificaba los servicios de la Casa Rosada, Olivos y Chapadmalal; llegó al espacio libertario de la mano de Ramiro Marra y su sintonía con Karina viene de 2021. La revista Noticias contó que llegó a leerle la mano. En el oficialismo, sin embargo, le dijeron a Infobae que cumplía un rol de secretaria y no era la mano derecha de Karina en términos de gestión.

Sosa había sido designado administrador general de Olivos por el decreto 279/2024, por recomendación de Agudiez. Sobre el vínculo entre ambos hay una diferencia que conviene marcar: Pagano lo presenta en X como cuñado de la funcionaria, igual que Infobae, pero según Perfil el escrito judicial lo identifica como su primo.
La cocina estaba a cargo de Analía Agudiez, hermana de Belén y pareja de Sosa, que según la diputada tiene un catering privado llamado Pancitos Caseros. En Futurock, la diputada Pagano sostuvo que alrededor del 60% de los alimentos se desviaba a ese catering, según información que le hicieron llegar. Ese dato, como el resto de las acusaciones, es por ahora una hipótesis.

La lista de parientes que publicó incluye a los padres de Agudiez, vinculados al catering, y a un primo, Agustín Expósito, como director nacional. En la ampliación judicial, Pagano describe personal pagado por la Secretaría General trabajando para el negocio familiar y lo encuadra como peculado de trabajos o servicios. El punto más delicado es un proveedor: según la denuncia, se usó la identidad de un jubilado de más de 80 años, sin propiedades ni ingresos comprobables, para facturarle al Estado 600 millones de pesos. La diputada pidió que se investigue quién cobró esa plata.
Ante las acusaciones, la Casa Rosada respondió que si Pagano tiene pruebas las presente ante la Justicia, y atribuyó la salida de Agudiez a motivos personales. Marra, que la había acercado al espacio, escribió en X: «Roma no debe pagar a traidores».
El césped de 700 millones
Pagano ya había denunciado a la Secretaría General en mayo por la Licitación Pública 23-0005-LPU26, de unos 700 millones de pesos, para mantener y regar los jardines de Olivos y la Casa Rosada, convocada bajo la firma de Karina Milei.

La diputada sospecha que Franco Castelli, dueño de ambas firmas, es primo hermano de Agudiez y pidió verificarlo con partidas de nacimiento; en septiembre, en cambio, lo describió como socio de la funcionaria. El parentesco no está probado. iProfesional incluyó a Castelli entre los desplazados de la quinta el 17 de septiembre.
Lo que sigue
La denuncia por Olivos quedó radicada en el Juzgado Federal N.º 12, que subroga Julián Ercolini, y la fiscalía es la de Taiano, el mismo de $LIBRA. Es la causa CFP 4673/2026. Pide investigar a Karina Milei, a Agudiez, a Sosa, a otros funcionarios y a la proveedora de alimentos Fransro por administración fraudulenta, peculado, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Pagano pidió que Bordigoni declare como testigo y que se resguarden los remitos, las filmaciones y el resto de la documentación para rastrear adónde fue la mercadería. En las publicaciones consultadas para esta nota no aparece todavía ninguna medida del juzgado sobre esos pedidos.
Mientras tanto, el traspaso sigue en marcha. El organismo que hoy administra Olivos y a sus proveedores depende de Karina Milei, a quien la denuncia pide investigar, y lo conduce un militar al que la denunciante acaba de señalar.
