Cabello se quedó con la CGT, pero la interna sindical anticipa la pelea del peronismo por 2027
La reelección del dirigente de la UOCRA cerró una disputa por la conducción sindical, pero dejó al descubierto una pelea más amplia por el poder, la representación y las candidaturas dentro del peronismo sanjuanino.

Eduardo Cabello fue reelecto por aclamación al frente de la CGT Regional San Juan para un nuevo período de cuatro años. El dirigente de la UOCRA conduce la central obrera provincial desde 2008 y, al finalizar este nuevo mandato, habrá acumulado 22 años al frente de la organización.
De los 64 sindicatos habilitados para participar, 54 asistieron al plenario realizado en la sede del SUOES y respaldaron la lista única encabezada por Cabello. La nueva conducción quedó conformada de la siguiente manera: Eduardo Cabello (UOCRA) continuará como secretario general, mientras que Lilia Martín (Luz y Fuerza) asumió como subdelegada regional adjunta y se convirtió en la principal figura femenina de la conducción. Ricardo Cardozo (STOTAC) e Iván Malla (AOMA) también ocuparán cargos clave. A ellos se suman otras dirigentes, como Mirna Moral (Sindicato Empleados de Comercio), Karina Navarro (UDA) y Laura Villa (UPCN).
La nueva conducción reúne a sectores de fuerte peso económico en la provincia, como la construcción, la minería, el transporte de cargas y la electricidad, en momentos en que San Juan se prepara para una nueva etapa de expansión minera.

La elección estuvo precedida por fuertes tensiones internas con la denominada Mesa Intersindical San Juan y con las recientemente normalizadas 62 Organizaciones Peronistas, lideradas por Martín Solazzo, de la UOM.
Los sectores opositores intentaron presentar una lista encabezada por Mario García (SOQA). Sin embargo, la propuesta naufragó en el plenario por obstáculos administrativos. Siete de los 22 gremios que la respaldaban no estaban habilitados para participar por no estar confederados.
Además, Solazzo necesitaba una autorización nacional debido a que la UOM se encontraba intervenida. Frente a ese escenario, los dirigentes opositores decidieron retirar la postulación y abandonar el plenario.

En las horas previas a la asamblea, el principal reclamo de la oposición fue la falta de publicación de los padrones oficiales. Según denunciaron sus referentes, a menos de un día de la votación los sindicatos todavía no sabían quiénes estaban habilitados para votar ni con qué criterios se determinaba la representación.
Advirtieron que la falta de acceso a los padrones podía habilitar impugnaciones arbitrarias de último momento, mediante la calificación de gremios opositores como «no confederados» para excluirlos de la elección. Finalmente, siete de los 22 sindicatos que respaldaban la lista disidente quedaron fuera por no estar habilitados.
Los sectores disidentes cuestionaron el prolongado liderazgo de Cabello y reclamaron mayor espacio para la renovación. También señalaron que el oficialismo rechazó propuestas alternativas para evitar la división, entre ellas la conformación de un triunvirato que incluyera a una mujer en la conducción.
¿Cómo fue la votación?
De acuerdo con las normas de la central obrera, cada sindicato tenía derecho a un voto. Para este comicio había 64 gremios habilitados para participar.
Aunque el oficialismo invitó a los referentes de la lista disidente a permanecer en el plenario y participar de todos modos, García, Solazzo y sus acompañantes decidieron retirarse del lugar.
Tras la retirada de la comitiva opositora, el proceso electoral continuó solo con la nómina oficialista, que quedó así como lista única.
De los 64 gremios habilitados, 54 permanecieron en la asamblea y participaron del acto. Como había una sola lista y contaba con el respaldo unánime de los sectores presentes, no se realizó una votación secreta en urna. La conducción de Eduardo Cabello fue consagrada por aclamación.

La elección contó con la presencia de Héctor Daer, secretario del Interior de la CGT nacional, quien proclamó a la nueva comisión y marcó una posición tajante frente a la disidencia. «Puedo respetar a la Intersindical, pero vengo a organizar a la CGT San Juan», sentenció Daer, en un respaldo a la legitimidad institucional de la conducción de Cabello.
A pesar del conflicto, Daer y Cabello dejaron mensajes de apertura en sus discursos. Ambos convocaron a los gremios que se retiraron a reintegrarse, participar del debate interno y reconstruir la unidad del movimiento obrero provincial.
La jornada también dejó una ausencia política significativa: ninguna de las principales autoridades del Partido Justicialista (PJ) sanjuanino participó del plenario. La distancia con Cabello —quien además es diputado provincial por el peronismo— es atribuida, dentro del espacio, a tensiones legislativas previas. Entre ellas aparecen su voto a favor del acuerdo con Vicuña y el acompañamiento a la emisión del Bono San Juan en la Legislatura provincial.
Durante su viaje a San Juan, Daer también se reunió con el exgobernador José Luis Gioja y con Facundo Perrone, referente del Movimiento Derecho al Futuro. Allí abordaron el escenario político nacional, mientras Daer manifestó su apoyo personal a una candidatura presidencial del bonaerense Axel Kicillof en 2027.

En paralelo, el vínculo de Sergio Uñac —y del sector político que lidera— con el sindicalismo sanjuanino aparece en el centro de otra disputa, más amplia, por el poder político de cara a las elecciones de 2027.
El uñaquismo jugó un papel activo en el respaldo a los sectores sindicales enfrentados a Eduardo Cabello. Cuando la oposición normalizó las históricas 62 Organizaciones Peronistas, el 12 de agosto de 2026, con el objetivo de construir una plataforma política alternativa a la CGT oficial, el espacio recibió el acompañamiento de referentes vinculados al uñaquismo, además de sectores del giojismo y el gramajismo. Entre las figuras del PJ sanjuanino que respaldaron ese armado estuvo Fabián Aballay, uno de los dirigentes vinculados al espacio de Uñac.
Este sector sindical, respaldado por el uñaquismo, busca disputar espacios de representación interna en el Partido Justicialista y reclamar lugares en las listas de candidatos para 2027.
Esa vinculación también expone cortocircuitos en el plano nacional. Mientras el uñaquismo comenzó a promover la figura de Sergio Uñac como posible candidato a presidente en 2027, la iniciativa encontró resistencia en sectores de la conducción de la CGT nacional. Durante su visita a San Juan, el secretario del Interior de la central obrera, Héctor Daer, tomó distancia de las aspiraciones del exgobernador y señaló que, para él, «es un candidato más».
Aunque Cabello es diputado provincial por el peronismo, la relación entre la conducción de la CGT, el uñaquismo y las autoridades del PJ sanjuanino se enfrió en los últimos meses. Una señal de ese distanciamiento fue la ausencia de las principales autoridades partidarias en el plenario que reeligió al dirigente de la UOCRA.
En ámbitos político-sindicales, el quiebre es atribuido a que Cabello «desobedeció» mandatos legislativos al votar a favor de iniciativas del orreguismo. Esas decisiones habrían llevado al PJ local, con fuerte impronta uñaquista, a retirarle su apoyo político directo y acercarse a los sectores de la oposición sindical.
La disputa por el control de la CGT sanjuanina aparece, así, como apenas el primer capítulo de una pelea más amplia. Lo que está en juego no termina en la conducción sindical. También alcanza la representación dentro del peronismo y, sobre todo, los lugares en las listas electorales de 2027.
