Cinco cuarteles de bomberos voluntarios apagaron un incendio en Pocito que destruyó un taller y viviendas
Bomberos voluntarios de cinco cuarteles de la provincia acudieron a apagar uno de los 35 incendios que se generaron por el viento Zonda y la quema de pastizales.

Una quema de pastizales en la calle Alfonso XIII, en Pocito, originó un incendio que arrasó con ocho propiedades. El fuego fue arrastrado por las intensas ráfagas de viento Zonda del 16 de junio. En la provincia la combinación de incendio intencional más viento es tristemente conocida. En estas situaciones, algo se repite: bomberos voluntarios que llegan al lugar para unirse a la tarea de apagar las llamas. En este caso fueron los del cuartel de Pocito quienes, al igual que todos los bomberos voluntarios de San Juan, trabajan con una desprotección legal y política única en el país. “Hace 18 años presentamos proyectos para una regulación acá en la provincia» declaró Sergio Cuello, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios a La Mecha.
Ayer, los incendios en Pocito lograron desactivarse gracias al trabajo mancomunado entre los Bomberos de San Juan y Bomberos Voluntarios de los cuarteles de Pocito, Capital, Rivadavia, Rawson y Chimbas. “A las 20 horas recibimos un llamado de la calle 11 por un incendio. A llegar a lugar el fuego estaba avanzando hasta una vivienda de difícil acceso”, contó a La Mecha Agustín Moya, Bomberos Voluntarios del cuartel de Pocito. La intervención fue clave: los bomberos de la provincia no podían ingresar al lugar por la altura del camión, pero los bomberos voluntarios tienen un camión más bajo que pudieron estacionar al lado de la vivienda para combatir el incendio.

Ante un incendio, hay un grupo de hombres y mujeres que dejan de lado su trabajo, su descanso o el tiempo en familia para arriesgar su vida salvando a otros. El trabajo de apagar llamas no es fácil. En San Juan, 280 personas lo realizan de forma voluntaria. Efectivos, aspirantes y cadetes están repartidos en distintos cuarteles de la provincia. Allí hay largas jornadas de entrenamiento, capacitación y organización por fuera de sus empleos remunerados.
Si bien los incendios de mayor magnitud se dieron en Pocito, donde las llamas afectaron ocho propiedades, cinco vehículos y más de siete hectáreas de pastizales, hubo 35 incendios en la provincia. Murieron 20 gallinas y tres perros, aunque no se reportaron personas heridas.

Desde hace años, los bomberos reclaman un marco legal que los proteja. Los pedidos son tres: obra social, financiamiento y capacitaciones. El 2 de junio, el Día del Bombero Voluntario, reclamaron en el Centro Cívico una Ley Provincial de Bomberos Voluntarios, pero el petitorio no tuvo ninguna respuesta. La Policía de San Juan desactivó la movilización con amenazas de detenciones.
Un largo historial de servicio voluntario
No es la primera vez que los bomberos voluntarios de San Juan salen a apagar un incendio de gran magnitud. Como tampoco es la primera vez que el viento Zonda empuja las llamas y pone en riesgo viviendas enteras. El antecedente más recordado es el del Parque Sarmiento, en Zonda: el 27 de junio de 2022 un foco arrasó con 550 de las 748 hectáreas del humedal en tres días, en lo que Bomberos y la Secretaría de Ambiente calificaron como el incendio más grande en la historia del área protegida.

Apenas nueve días después, el 6 de julio, un segundo foco volvió a consumir la reserva y obligó a evacuar a cinco familias de la zona de calle Las Moras. Este año, en marzo, otro incendio de magnitud golpeó el Parque Industrial de Chimbas y dejó pérdidas estimadas en 200 millones de pesos. En esos incendios, los bomberos voluntarios estuvieron presentes, codo a codo con los Bomberos de San Juan.
La provincia convive con un nivel alto de incendios. Solo en 2023 se contabilizaron 927, de los cuales 695 fueron forestales y, según Armando Ruarte, entonces jefe de Bomberos, la mayoría son intencionales, producto de quemas de pastizales para desmonte.

Ese patrón se repite cada temporada de viento Zonda: en septiembre de 2024 hubo más de 20 focos solo en Médano de Oro, en agosto de 2025 más de 20 en Rawson y Pocito, además de otros seis departamentos afectados. Ahora, en julio de 2026, tristemente se sumaron una decena de focos en Rawson y dos incendios que arrasaron por completo una vivienda y un taller en Pocito.
La provincia no figura entre las de mayor superficie quemada a nivel país, donde predominan Corrientes, San Luis o Chubut, pero dentro de su propio territorio el fuego es una emergencia que se repite con frecuencia.
Un trabajo no reconocido
Los bomberos voluntarios, además de trabajar en incendios, brindan capacitaciones en RCP y primeros auxilios y tienen un importante vínculo con las comunidades a las que pertenecen, participando en las actividades vecinales. Además, Cuello destaca que tienen cadetes de entre 9 a 16 años a los que “enseñan valores”.
Actualmente, los bomberos voluntarios sostienen su trabajo mediante donaciones, aportes municipales y algunas campañas solidarias. Aunque Cuello señaló que las tradicionales rifas y colectas disminuyeron por la situación económica actual.

En Argentina existe una ley que fija un subsidio para este tipo de trabajo. El artículo 11 de la Ley 25054 establece un aporte a las asociaciones que integran el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios. Se forma con una contribución obligatoria del cinco por mil (5‰) de las primas de seguros. Las aseguradoras liquidan ese 5‰ a la Superintendencia de Seguros de la Nación, quien gira esos montos a una cuenta bancaria especial dentro de los primeros seis meses de cada año, luego eso se distribuye en cuarteles de todo el país. Cuello aseguró que “hace mas de un año que el gobierno no les transfiere a las instituciones, esa es otra batalla a nivel nacional”. Esa plata, ¿dónde estará?
Falta de voluntad política
El oficialismo provincial les prometió una ley que nunca llegó. Luis Rueda, diputado del bloquismo, presentó un proyecto en 2024 que quedó archivado. Los trabajadores señalaron la falta de voluntad política de crear un sistema que los proteja. A esta falta de interés se suma un conflicto reciente: en el Día del Bombero Voluntario, los trabajadores salieron a reclamar a la puerta del Centro Cívico con sus camiones, y no solo no fueron recibidos por funcionarios sino que la Policía de San Juan les ordenó retirarse del lugar y los oficiales intentaron llevarse detenido al presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios.

La última novedad es que la diputada Fernanda Paredes (Bloque Justicialista) presentó un nuevo proyecto de ley que busca institucionalizar el sistema. Primero, plantea crear el Sistema Provincial de Bomberos Voluntarios (un régimen jurídico integral que reconozca su labor como un servicio público esencial); segundo, la incorporación obligatoria de los bomberos activos y su grupo familiar a la Obra Social Provincia (OSP); tercero, un reconocimiento económico vitalicio para quienes cumplan 25 años de servicio. Por último, la creación de un Fondo Provincial destinado a equipamiento, mantenimiento de vehículos e infraestructura de los cuarteles.
El proyecto, al 17 de julio de 2026, aún no ha avanzado en la Legislatura provincial.
