La apuesta del colectivo artístico Movimiento Tren: «Vamos todos por la zanahoria más grande»

Un grupo de músicos, artistas visuales, realizadores cinematográficos y DJ’s sanjuaninos la rema en un proyecto que busca impulsar la escena cultural sanjuanina.

Gabriel Lisi y Adrián Rodríguez dan vueltas en círculos en los jardines del Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson. Sobre el pasto inundado, los dos artistas evalúan cómo utilizar el espacio para la «experiencia» que el Movimiento Tren prepara para el 16 de julio. El colectivo artístico nació en 2024 fruto de inquietudes de músicos, artistas visuales y realizadores cinematográficos que veían una escena desorientada y fuertemente desarmada tras la pandemia por COVID-19.

Fue durante el diseño de un flyer para un live set de Gabi Lisi que el productor y su diseñador se enroscaron con una problemática que sacudía al ambiente musical sanjuanino. Notaron una fuerte distancia «idiosincrática» entre los artistas y el público, situación que se había agravado tras la pandemia y generó eventos con poca concurrencia y una falta de vinculación real en la escena. Gabriel recuerda que, como artistas, tuvieron que «aprender a vincularnos, hablar entre nosotros, darnos cuenta que entre nosotros vamos armando las cosas».

//Leé también: Marzio: «El under representa al under»

Así surgió el Tren, una suerte de plataforma mutante que produce y gestiona «experiencias» culturales. «La idea siempre ha sido colaborar, armar la la escena local, darle visibilidad, poder comunicarla, desarrollar artistas. Y entre todo eso encontrar un espacio donde nos podamos como identificar como artistas», explica Gabriel. De esa manera, el colectivo busca acompañar a los creadores de manera integral: organiza sus ensayos, gestiona su vínculo con sellos y prensa y arma sus shows escénicos.

Guadalupe Orozco, realizadora cinematográfica, piensa las actividades del Tren como «experiencias audiovisuales» que amalgaman música, proyecciones visuales y gastronomía. A ese cóctel se le suma intervenciones, lecturas de tarot, ferias de diseño. «También es una experiencia artística. No es como que vas y tocas, te armamos toda una puesta en escena», agregó Guada.

Con esa impronta, por ejemplo, el Tren realizó un «laboratorio» musical y visual el 8 de julio en el Centro Cultural Conte Grand. Se trató de un formato de acceso libre y gratuito enfocado en la zapada. Es un espacio abierto donde músicos y DJs pueden llevar sus instrumentos y los artistas visuales sus equipos para crear colectivamente en un entorno de práctica. Y el 16 de julio, en el Franklin, los trenes preparan un sunset con live sets de artistas como Gabi Lisi y Lula Salinas y un set de vinilos del DJ chileno Bruno Borlone.

La autogestión y las zanahorias

Desde su nacimiento, el Movimiento Tren apostó por una impronta autogestiva como respuesta a una realidad económica y cultural en la que los artistas deben ser sumamente ingeniosos para sostener su práctica. Y sostener implica un retorno económico y profesionalizarse. «A mí no me gusta tanto decir vivir del arte», dice Gabriel. «Cuando entras a trabajar en un montón de cosas, te das cuenta que es un trabajo normal dentro de todo, común y corriente, como cualquier otro trabajo».

Guadalupe ejemplifica: «Quiero hacer un documental, bueno, pido prestado una cámara hasta que llegue el punto de que eso me dé para comprarme otra cámara. Entonces se empieza a hacer un un circuito entre todos los artistas». En ese sentido, la realizadora cinematográfica opina que Argentina es un país «bastante autogestivo» en cuanto al arte.

La multidisciplinariedad de sus integrantes nutre el modelo autogestivo del Movimiento Tren. Leandro Bel, la incorporación más reciente del grupo, llegó por una mezcla de afinidad previa con los fundadores y la necesidad del equipo de sumar un perfil con visión emprendedora. Estudió cine, es peluquero y lidera un proyecto llamado Club del Juego. Fue por esos juegos que el Tren lo convocó a uno de los «andenes», pero tras notar ciertas complicaciones organizativas en esa fecha, Adrián Rodríguez lo buscó y le dijo directamente: «Che, Lea, a la próxima vos tenés que estar participando con nosotros».

«De repente decís ‘che, hay más gente que está en la misma'», dice Adrián; a lo que Gabriel suma: «Entonces nosotros tenemos que comprender y decir ‘che, no seamos huevones, no nos estemos tironeando la zanahoria, vamos todos por la zanahoria más grande».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top
Close