Hiper Libertad cambia de dueños en medio de la crisis supermercadista: una venta que tiene en vilo a decenas de trabajadores sanjuaninos

La Anónima compró 12 sucursales del Hipermercado Libertad en todo el país, incluida la de San Juan. La operación llega en medio de una crisis que ya dejó decenas de despidos en las grandes cadenas.

Por la tarde del miércoles 18 se filtró la decisión de La Anónima de comprar parcialmente el fondo de comercio del Hipermercado Libertad. De 14 sucursales en todo el país, 12 fueron adquiridas por la firma, incluída la de San Juan. ¿Qué pasará con los trabajadores?

Mirna Moral, secretaria general del Sindicato Empleados de Comercio (SEC), dijo a La Mecha que en principio no habría despidos. Aunque aclaró que la firma Libertad viene atravesando un proceso de reducción de personal desde 2025 a la fecha: ya son 32 los empleados desvinculados por retiros voluntarios o despidos).

Mirna Moral, secretaria general del SEC. Foto: Tiempo de San Juan

El SEC estuvo en contacto con la sede de Córdoba-donde la cadena tiene su presencia más fuerte- y desde allí expresaron que «la firma compradora va a respetar los puestos de trabajo, las categorías y la antiguedad».

La Anónima adquirirá parcialmente el fondo de comercio, lo que significa que Libertad continuará administrando la parte inmobiliaria del centro comercial, mientras que la nueva compañía se encargará de la operación del hipermercado.

Según Moral, la nueva empresa se comprometió a no realizar más despidos, sin embargo hay que esperar que un representante se apersone en el sindicato para que quede por escrito. «Cuando se hacen ese tipo de ventas lo que se pide es que quede por escrito que no se va a despedir a nadie y se van a conservar los puestos de trabajo», dijo.

Foto: Tiempo de San Juan

Si bien por ahora no hay malas noticias, Moral expresó que hay que tener cautela y esperar lo que suceda en las próximas semanas. Además, señaló que Libertad redujo personal durante todo 2025, lo que podría haber sido un pedido de la nueva firma anticipándose a la concreción de la venta.

«Lo normal es que si hay un trabajo sucio lo haga Libertad, de hecho lo estuvo haciendo desde el año pasado: alrededor de 27 personas fueron desafectadas por diferentes medios, ya sean retiros voluntarios o despidos», expresó.

Este 2026 hubo 2 empleados desafectados en menos de 10 días y el SEC exigió una audiencia a la Subsecretaría de Trabajo. La reunión entre las partes fue postergada porque no se presentó el abogado apoderado de la firma Libertad. Luego de ese pedido, no hubo más despidos. Hay dos hipótesis: que fruto de la audiencia se suspendieron las desvinculaciones o que, sencillamente, la empresa no necesitó despedir a nadie más.

Caída en el consumo y reestructuación

El caso de Libertad no es aislado. Los supermercados atraviesan una situación crítica debido a la baja del consumo acumulada en meses sucesivos. Las dificultades para afrontar los costos operativos complica el modelo de negocios de las compañías, lo que lleva a reestructuraciones, reducción de personal, suspensiones o fusiones entre distintas compañías. En todo el país se volvieron moneda corriente los cierres, despidos y fusiones en empresas como Vea, Easy, ChangoMás, Hiper Libertad y Carrefour.

Entre esos, el más resonante fue el achique de ChangoMás, sobre todo en La Pampa (donde 4 personas fueron desvinculadas) y San Juan. El 27 de febrero de este año se produjo el despido de 11 trabajadores de ChangoMás en distintas sucursales de la provincia. «La empresa tuvo en cuenta lo que dice la ley: despedir a los últimos empleados que han ingresado. Tenían un año de antigüedad o menos y algunos, en período de prueba», expresó la representante sindical Mirna Moral.

Otro de los casos más resonantes es el de la firma chilena Cencosud, dueña de Vea y Easy en Argentina. Cerró sucursales y despidió trabajadores en distintos puntos del país, entre ellos San Juan. Recientemente, bajaron la persiana del patio de comidas del supermercado Vea en 25 de Mayo y Jujuy, generando la pérdida de 20 empleos.

En octubre del año pasado, fue noticia el cierre del supermercado Vea, en Villa Krause, que en octubre de 2025 afectó a 17 empleados. La causa fue un desacuerdo con los propietarios el costo del alquiler, un factor determinante para el cierre definitivo de la sucursal de Rawson.

Si bien se dio la posibilidad a los trabajadores de ser reubicados en otra sucursal, también les ofrecieron retiros voluntarios. Esto último es algo frecuente entre las compañías: los retiros voluntarios se convirtieron en un mecanismo de las empresas para reducir personal sin enfrentar conflictos directos.

En la provincia desminitieron que la decisión sea por la crisis económica, pero en otros puntos del país (como Tucumán, Salta y Buenos Aires) la cadena sí argumentó una disminución en la rentabilidad a la hora de cerrar sucursales. En esos caso la firma sostuvo públicamente que fue una «caída en las ventas». Por los sostenidos cierres, hubieron a lo largo del año hubieron conflictos sindicales en ciudades como Bahía Blanca, Luján y Resistencia.

Trabajadores despedidos de Supermercado Vea en Entre Ríos. Foto: Diario UNO

A esto se suma el caso de Libertad, que a lo largo de 2025 despidió a 27 trabajadores y en 2026 a 2 empleados. La firma compradora de Libertad, La Anónima, también enfrenta dificultades: en Santa Rosa, La Pampa, las ventas se redujeron un 25% y 56 empleados fueron despedidos en un año.

El gerente general de La Anónima, Nicolás Braun, expresó que comparado con el desempeño de supermercados de Chile, Uruguay o Brasil, a los supermercadistas de Argentina les va «muy mal».

«Hoy a los supermercados nos está costando muchísimo ser rentables. Por eso se ha ido Walmart como se fue. Somos sobrevivientes. Aunque mucha gente no lo debe creer, hoy, como cadena de supermercados que trabaja en la formalidad, es muy difícil», dijo.

La secretaria general del SEC expresó que una de las causas de los despidos es la caída del consumo que afectó el modelo de negocios de los supermercados. En principio, la gente continuó realizando grandes compras pero llevando segundas marcas. Sin embargo luego, según Moral, las familias comenzaron a llevar lo justo y necesario debido a la caída del poder adquisitivo.

Otro factor es el creciente endeudamiento de las familias argentinas a la hora de adquirir productos de la canasta básica. «Los sueldos están por debajo del costo de vida y las tarjetas de crédito han llegado a su límite», señaló Moral.

“Tanto Híper Libertad como ChangoMás son señalados por no tener precios adecuados a la realidad de la competencia, lo que resulta en locales vacíos. Las personas directamente han dejado de ir a comprar y eso no depende del trabajador”, señaló la gremialista.

El consumo, en picada

Los números del sector no son alentadores. Según la consultora Econviews, los supermercados cerraron 2025 con una leve recuperación: subieron 2,7% en diciembre y terminaron el año 2% por encima de 2024. Los mayoristas, en cambio, siguieron cuesta abajo: cayeron 0,5% en diciembre y acumularon una retracción de 6,8% en todo el año.

Pero el dato que más preocupa es el de largo plazo: ninguno de los dos canales se acerca siquiera a los niveles de noviembre de 2023. Los supermercados todavía están 8,7% por debajo de ese pico, y los mayoristas, 19,6%.

El arranque de 2026 tampoco da respiro. De acuerdo a Scentia, el consumo masivo cayó 1,1% interanual en enero. Comparado con diciembre, el golpe fue más duro: 7% de retroceso. Los supermercados de cadena lideraron la caída con un derrumbe del 15,4%, seguidos por los mayoristas (14,6%), el e-commerce (11%), los autoservicios independientes (12,5%) y las farmacias (7,8%). El único rubro que nadó contra la corriente fue el de almacenes y kioscos, que creció 3,7%.

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