En San Juan el 80% del agua que se distribuye para cultivo se desperdicia
Cada 100 litros de agua que entrega el canal madre, solamente 20 finalmente son consumidos por los cultivos ¿Cuálles son las causas?
El último informe del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación para la Gestión Integral del Agua en el Árido (CIGIAA) echó luz sobre el estado de situación de la dramática crisis hídrica que afronta San Juan. El documento establece principales causas de los problemas de gestión hídrica: un sistema normativo obsoleto, canales deteriorados y sistemas de riego ineficientes en las fincas.



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Estas condiciones generan una situación alarmante: de cada 100 litros de agua que entrega el canal madre, solamente 20 finalmente son consumidos por los cultivos. La eficiencia global de la gestión del agua superficial es del 20%. En otras palabras, el 80% del agua de los canales no se aplica en forma adecuada en la planta.
Según el informe de CIGIAA este desperdicio ocurre principalmente por tres motivos. En primer lugar, la rigidez normativa actual no permite que el Departamento de Hidráulica reparta el agua según la necesidad de cada productor, sino a través de un coeficiente único.
El organismo distribuye agua a las tierras con derecho a riego según la cantidad de hectáreas; no importa si están cultivadas o no, o qué tipo de cultivo tienen, o si necesitan agua en una época específica del año y en otra no.
En este esquema resultan beneficiados cultivos tradicionales como la vid que históricamente fijó el calendario de riego. Otras plantaciones como el tomate, resultan perjudicadas porque no necesitan el agua en la misma época. Entonces, aunque las fincas no estén regando, el canal les suministra agua y viceversa; cuando efectivamente la necesitan no la tienen.
Otra de las causas de la baja eficiencia en la gestión del agua superficial son las pérdidas por conducción en canales deteriorados. En abril de 2023, meses antes de ser electo gobernador, Marcelo Orrego prometió un “plan integral del manejo del agua” donde resaltó el problema de los canales. “Tenemos 5.000 kilómetros de canales primarios y secundarios y la mayoría está roto, entonces se pierde el agua”.
En relación a este punto, en diciembre del 2025 la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la modificación y prórroga de la Ley de Emergencia Hídrica. La nueva normativa dotó de más facultades a Hidráulica para restringir y priorizar el uso de agua. Además le permitió al organismo la contratación directa y sin límites. Este cambio surgió luego del reclamo de que productores reclamaron la subejecución del presupuesto para obras.
Finalmente, el CIGIAA señala que los sistemas de riego de las fincas también contribuyen a la ineficiencia global de la gestión del agua. En San Juan predomina el riego tradicional por gravedad cuya eficiencia de aplicación promedia apenas el 45%. Estos se basan en el aprovechamiento de los desniveles naturales del terreno, donde el agua fluye por canales y surcos.
La sobreexplotación del acuífero es la consecuencia directa de la baja efectividad de la gestión del agua superficial. Lógicamente, ante la ausencia de un sistema de riego que les brinde seguridad, los productores acuden a las reservas de agua subterránea que están en estado crítico. Si bien no existen actualmente datos actualizados, especialistas advierten que podrían durar menos de una década.
