“Criminalizar a quienes luchan es violencia política”: la consigna que atraviesa este #25N (y todo el 2022) en San Juan

Mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries, bisexuales e intersexuales de diversas organizaciones, movimientos y partidos políticos se manifestaron por el centro de la ciudad por el día contra la violencia machista.

El 2022 no comenzó de la mejor manera para el movimiento feminista y transfeminista sanjuanino. Luego de una de las fechas más emblemáticas del movimiento, como es el 8 de marzo, cuatro compañeras fueron criminalizadas y perseguidas por el Estado provincial por supuesto “daño al patrimonio cultural”, en referencia a pintadas en la Escuela Normal Superior Sarmiento. 

Desde entonces, las cuatro activistas vivieron una odisea judicial que tiene un nombre específico: violencia pública política por motivos de género. Incluso, está tipificada en la Ley N° 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

“Estamos siendo el foco de persecución irracional por parte del Estado. La Justicia sanjuanina, que nos acusa de instigadoras al delito, de sexistas y de apologéticas al asesinato. Es el ‘algo habrán hecho’, enunciado que nos lleva a las épocas más oscuras de la humanidad: desde la caza de brujas al terrorismo de Estado”, expresan las activistas durante la manifestación.

Este hecho signó el año 2022 para el movimiento que ha sostenido la consigna en contra de la violencia pública política no sólo en sus propios espacios, sino que la llevaron hasta la Justicia. Ellas mismas realizaron una contradenuncia al Estado provincial debido a la persecución y criminalización a la que fueron sometidas durante meses.  

Por eso, durante la manifestación del 25 de noviembre contra todo tipo de violencia machista, la bandera de arrastre que guía la marcha lleva escrito en imprenta mayúscula: “Criminalizar a quienes luchan es violencia política”.

Gracias a la fuerza con la que resistieron las activistas -en red con organizaciones feministas- se logró el sobreseimiento de tres de las imputadas por la justicia. Sin embargo, una de ellas aún sigue siendo víctima del procesamiento judicial. 

“¿Es simplemente el Estado y la justicia defendiendo una pared de un patrimonio? ¿En vez defender el legado cultural que nuestra lucha significa para la sociedad de todas las injusticias actuales? Sabemos que la molestia no se basa en la materialidad de los muros de una escuela que se caracteriza por estar intervenida socialmente hace tiempo. Lo que verdaderamente indigna es la lucha social, la protesta transfeminista. Sabemos que el furor, el odio y la ira hacia nosotres nace porque exponemos la falta de políticas públicas y las respuestas que se niegan a dar. Les enfurece que cada vez seamos más en la calle”, afirman las feministas y transfeministas mientras leen el comunicado oficial de la marcha paradas frente a la Escuela Normal Sarmiento que permanece repleta de intervenciones en sus paredes hasta el día de hoy. 

Aunque tuvo su impronta, esta no fue la única cuestión que formó parte de la marcha que ocupó las calles de la provincia durante la tarde del día viernes. Mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries, bisexuales e intersexuales se manifestaron: por el acceso a la salud integral de las mujeres -particularmente en instituciones de salud pública-, contra los abusos sexuales a las infancias bajo el grito #YoTeCreo, contra la violencia institucional para personas en situación de encierro –en especial para mujeres y disidencias que son doblemente violentadas-, contra la explotación de los recursos naturales, contra la violencia judicial. 

La violencia pública política ejercida por el Estado de la provincia de San Juan durante el 2022 sienta un precedente que el movimiento feminista y transfeminista no está dispuesto a aceptar. Es que no se trata solamente de una acusación, se trata de un cercenamiento al derecho a la libre expresión y libre protesta y un amedrentamiento contra activistas de larga trayectoria.

Por eso las feministas expresan: “Con tres sobreseimientos no basta. El miedo se convirtió en bronca y fuerza hace mucho. Si tocan a une, a una; nos tocan a todes y a todas. Basta con una pequeña mirada histórica o con reconocer mínimamente que fuera de sus edificios de cristal lleno de papeles y causas contra les más marginades, hay quienes están luchando para cambiar al mundo”. 

Ahora, la causa queda en manos de la Cámara de Apelaciones y aparece la pregunta respecto de si responderán con sentido de justicia. 

Por último, el reclamo acaba exigiendo por que se revoque el procesamiento dictado y se ordene sobreseer a la activista atacada.  “Frente a la arbitrariedad y discriminación judicial para perseguir activistas que no incurrieron en delito o falta alguna,  exigimos la inmediata nulidad de las actuaciones judiciales. Formamos redes para resistir y estuvimos, estamos y estaremos en pie de lucha”.

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