Hidráulica y el INA-CRAS dan los primeros pasos en un plan de monitoreo del acuífero
Entre datos alarmantes y falta de control, la provincia busca iniciar un relevamiento clave para entender cuánta agua queda y cómo se está usando.

Durante la apertura de sesiones ordinarias 2026, el gobernador Marcelo Orrego anunció un ambicioso plan de gestión hídrica. “Estamos lanzando el primer relevamiento integral de acuíferos subterráneos de la provincia con nuestras universidades y organismos especializados y estamos poniendo en marcha la red de monitoreo de agua subterránea”, afirmó.
La gestión del agua ocupó un lugar central en su discurso y no se trata solo de una preocupación ambiental. Detrás hay un conflicto abierto entre el Gobierno provincial y los productores agrícolas. El agua, cada vez más escasa y al mismo tiempo más demandada, se volvió un eje clave en la discusión sobre la matriz productiva sanjuanina.
¿Qué hay de concreto en el anuncio del gobernador?
El plan empezó a tomar forma a partir de una nueva articulación entre el Departamento de Hidráulica y el Instituto Nacional del Agua (INA-CRAS). Es, por ahora, el primer paso concreto.
En ese acercamiento tuvo un rol clave la reciente designación de José María Ginestar como director de Hidráulica. Asumió el 26 de marzo con una premisa clara: agilizar la ejecución de obras y mejorar la comunicación con los sectores técnicos y los regantes.

Desde entonces, Ginestar abrió un canal de diálogo directo con el titular del INA-CRAS, Leandro Salvioli. En conversación con La Mecha, el funcionario aseguró que existe la intención de financiar al instituto para llevar adelante las tareas científicas necesarias para este plan de monitoreo del acuífero.
Históricamente, el INA recibía financiamiento provincial a través del Acta 7, un convenio que le permitía monitorear los niveles y la calidad del agua. Sin embargo, ese esquema quedó desactualizado y, en la práctica, paralizado. A esto se suma otro factor: según explicó Salvioli, el gobierno de Javier Milei sostiene que, al ser el agua un recurso de jurisdicción provincial, cada provincia debe hacerse cargo de costear sus propios estudios. El resultado es concreto: hoy el presupuesto nacional para estas tareas es “cero”.
Metodología de trabajo del plan
El INA-CRAS llega a este proyecto con una base sólida. Estudia el acuífero de San Juan desde 1966 y acumula 58 años de registros técnicos. Incluso ya cuenta con datos preliminares que buscan ser oficializados, aunque los especialistas aseguran que tienen un alto nivel de rigor y precisión.
Esos registros dibujan un escenario cada vez más delicado. La extracción de agua subterránea alcanza volúmenes preocupantes: entre 278 y 300 hectómetros cúbicos al año. Dicho en términos más gráficos, equivale prácticamente a “un Dique de Ullum por año”, como advirtió Salvioli.
A ese ritmo se suma un problema estructural de control. Existe una brecha importante entre los registros oficiales y lo que ocurre en el territorio. Mientras el Departamento de Hidráulica contabiliza unos 5.370 pozos, distintas estimaciones elevan la cifra a más de 15.000 perforaciones en funcionamiento. En otras palabras, cerca de dos tercios operarían de manera ilegal o sin declarar.
Las consecuencias ya se reflejan en las reservas. El acuífero libre desciende, en promedio, unos 3 metros por año. Más profundo y estratégico, el acuífero confinado también muestra signos de agotamiento, con una caída cercana a 1 metro anual.

Frente a este panorama, la metodología del nuevo plan apunta a cambiar el enfoque: pasar de estimaciones indirectas a un trabajo de campo directo. El punto de partida será un censo de perforaciones que permita “blanquear” la cuenca, con datos precisos sobre ubicación, profundidad, estado de los filtros y volumen real de extracción.
La estrategia también implica una clara división de roles. El INA-CRAS aportará el conocimiento técnico y los datos históricos. El Departamento de Hidráulica, en tanto, deberá asumir un rol más activo en el control: ejercer, en los hechos, como “policía del agua”, con facultades para ingresar a las fincas y auditar las perforaciones.
Universidad de Málaga: hacia un diálogo internacional
En paralelo, el Gobierno busca retomar el vínculo con el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (CEHIUMA). Durante 2025 había circulado un proyecto oficial de más de 500 millones de pesos para estudios de recarga, aunque la actual conducción de Hidráulica considera que el primer paso es otro.
Según explicó Ginestar, la prioridad es fortalecer el trabajo con el INA para construir un diagnóstico de base sólido. Recién a partir de ahí, y con datos firmes, se evaluará avanzar con la Universidad de Málaga en etapas más complejas, como la recarga gestionada, aprovechando la experiencia europea en sistemas de alta eficiencia hídrica.
