Una construcción artificial en tierras de una de las familias más poderosas de la Argentina sería la clave detrás de la inundación de Zonda
Una obra privada que modificó el curso del agua aparece en el centro de la investigación sobre el desastre que dejó decenas de familias afectadas en Zonda.

La inundación de Zonda de la última semana dejó paisajes apocalípticos. Afortunadamente no hubo víctimas fatales, pero el impacto sobre la población fue profundo. Más de 50 familias afectadas, rescates de emergencia y daños millonarios fue el saldo de la crecida del Río Blanco, tras un evento climático sin precedentes en décadas. El dato clave que pudo reconstruir La Mecha apunta a una defensa artificial construida para encauzar el agua en dos cauces del río y, de ese modo, proteger propiedades de la familia Eskenazi.
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Una versión de lo que sucedió explica que “son dos canales artificiales que conducen el agua de toda la cuenca del Río Blanco. Son angostos, de menos de 20 metros, con lecho planizado y compactado, con terraplenes verticales en lugar de ribera y albardones”.
Así lo desarrolla Sofía Liz Llopis en la cuenta de Instagram Verdesierto (senderismo ecológico) citando un trabajo científico de Gabriela Lara, Laura Perucca y Martín Rothis (descargar acá). En el margen inferior de la imagen siguiente, con rojo, está marcada la zona a la que hace referencia.

El estudio científico citado examina las propiedades geomorfológicas y morfométricas de la cuenca del río de La Ciénaga. Los autores utilizan herramientas de sistemas de información geográfica (SIG) y trabajo de campo para analizar cómo la estructura tectónica activa y la forma alargada del terreno influyen en el comportamiento hídrico.
Es importante destacar que el río Blanco y el río de la Ciénaga no son el mismo río, aunque están estrechamente relacionados geográficamente. El río Blanco es un afluente o forma parte de una subcuenca dentro de la cuenca mayor del río de la Ciénaga.
Destacan que la asimetría y el diseño del drenaje facilitan la concentración rápida de caudales, lo que eleva el riesgo de aluviones repentinos destructivos para la agricultura y la infraestructura local.
El informe documenta eventos históricos, como las inundaciones de 2007, para subrayar la vulnerabilidad del Valle de Zonda frente a estos fenómenos naturales. Finalmente, los resultados funcionan como una base técnica fundamental para la planificación urbana y la gestión de riesgos en áreas bajo control tectónico.
Tomando como referencia el informe científico, Llopis desarrolla que Zonda se inundó porque la cuenca del río de la Ciénaga se convirtió en un embudo a partir de un paredón artificial. Es importante destacar que la cantidad de agua que cayó por la lluvia fue excepcional, por lo cual esta sería una de las causas, pero no la única, según otros especialistas.

El dato exclusivo que revela La Mecha en esta nota es que los terrenos donde está construido ese talud pertenecen a la firma Santa Sylvia Sociedad Anónima, de la familia Eskenazi.
Para Llopis, “una de las principales causas del impacto destructivo de las inundaciones repentinas en esta zona montañosa es la fuerte reducción del cauce principal del río aguas abajo, cerca de las áreas pobladas”.

“La reducción del cauce a menos de 20 metros es el resultado de una presa artificial y de canalizaciones precarias para evitar la inundación de cultivos situados más aguas abajo”, agregó.
El dato relevante es que todos esos terrenos, según consta en la averiguación de La Mecha en Catastro, pertenecen a la firma Santa Sylvia, del Grupo Petersen. En esas fincas se encuentra el talud que desvía el cauce natural del agua.
Además, aclaró que “esta disminución de la sección del cauce provoca una aceleración de las velocidades del flujo, un mayor poder erosivo y un aumento de las alturas del flujo, lo que deriva en inundaciones posteriores a lo largo de su recorrido”.
La familia detrás del Banco San Juan
La familia Eskenazi integra el grupo de los clanes empresarios más poderosos de la Argentina. Su patrimonio se construyó a partir del control de bancos provinciales, activos energéticos y extensas propiedades productivas, en estrecha vinculación con el Estado.

Según BBC, la lista Forbes de los argentinos más ricos ubicó a Enrique Eskenazi -que murió en 2025– en el puesto 20 en el año 2024, con una fortuna de US$1.150 millones —más del doble que en 2020 y superior a los US$950 millones atribuidos al astro del fútbol Lionel Messi.
Según registros catastrales y dominiales de la provincia de San Juan, la firma Santa Sylvia S.A. figura como titular del inmueble identificado con la nomenclatura 06-80-467-668-00-000, con inscripción registral en 2009.

El terreno en cuestión tiene 5870 hectáreas.
Además, esta información también está acreditada por un edicto judicial publicado por el Juzgado en lo Comercial Especial de San Juan, que designa como autoridades de la sociedad a Ezequiel y Valeria Eskenazi Storey, hijos de Enrique.

Ezequiel Eskenazi es el “bohemio” de la familia. Con una faceta artística como actor, habiendo participado en teatro y cine (con un papel en la película Highlander), su implicación en los negocios es minoritaria. Posee un 1% de Petersen Energía y ocupó cargos de director suplente en varias empresas, incluyendo YPF, manteniendo un perfil empresarial secundario. Sin embargo, es quien lleva adelante el proyecto en Zonda.

Valeria Eskenazi, que figura como vicepresidenta de Santa Sylvia, es la menor y única mujer. Según describe una nota del portal YPF el cruce, por decisión propia, se ha mantenido al margen de la línea principal de negocios del grupo, aunque figura como directora suplente en empresas secundarias. Es la “niña mimada” de la familia, alejada de las feroces disputas por el poder.
Además, la familia Eskenazi, a través del Grupo Petersen, es accionista controlante del Banco San Juan S.A. desde la privatización de los bancos provinciales en los años 90.
En 2008 ingresaron a YPF con el 25 % de las acciones, mediante Petersen Energía. La operación fue financiada con dividendos futuros, sin un desembolso propio relevante.
En 2012, con la estatización de YPF, Petersen Energía quebró y se inició el juicio internacional que todavía hoy le genera problemas millonarios al Estado argentino.

En una nota publicada en Tiempo de San Juan el 14 de mayo de 2019, titulada “Viaje a lo profundo del valle zondino donde florecen el vino y el arte”, el periodista Sebastián Saharrea describe que el corazón de la finca Santa Sylvia “es el reservorio capaz de almacenar unos 6 millones de litros de agua y que sirve para dar riego a toda la extensión principal”.
“Allí pueden verse los esfuerzos por activar una perforación para reforzar el flujo, entre los árboles diseñados para este impactante entorno paisajístico. A la vista queda un enlagunado atractivo con especies implantadas cuidadosamente por un renombrado paisajista, bordeado de un coqueto mesón para reuniones al aire libre. O simplemente para disfrutar”.

Quién se iba a imaginar que, años después, el precio a pagar para el pueblo de Zonda sería tan catastrófico.
