Suicidio: pandemia, masculinidad y adolescencias en mira

Un recorrido para hablar sobre el suicidio en la juventud, sus estigmas y su relación con el género.

Viernes 26 de agosto de 2022 – 17:28hs

En lo que va del año 2022 los suicidios ocurridos en San Juan aumentaron de forma considerable en comparación con años anteriores según datos de la Comisión Provincial de Prevención del Suicidio. La problemática afecta particularmente a jóvenes de entre 15 y 29 años, el sector etario más vulnerable. Cuando algo así sucede, familias, amigos, compañeros y escuelas quedan orbitando ante una situación que rompe con la cotidianidad de sus días y sus entornos. Entonces aparecen un sinfín de preguntas a las cuáles no siempre se tiene una respuesta concreta.

Insertos en un mundo que rara vez se detiene en su afán productivo, a veces resulta necesario parar a preguntarnos y hablar sobre cosas dolorosas e incómodas como lo es el suicidio. Más aún teniendo en cuenta que recién comenzamos a percibir algunas de las consecuencias que tuvo la pandemia sobre las poblaciones más jóvenes.

Esta nota no pretende ser una guía detallada sobre cómo acompañar a una persona con conductas suicidas, pero sí es un intento por conocer en profundidad este fenómeno tan complejo que existió siempre, existe aún y preocupa cada vez más, en especial cuando se trata de los y las jóvenes.

COMPLEJO, MULTIDIMENSIONAL Y ENIGMÁTICO

Por el contrario de lo que suele creerse, hablar de suicidio no es promoverlo, si no prevenirlo. Lejos de pertenecer sólo al ámbito de lo privado, el suicidio es una cuestión de salud pública que, como tal, puede llegar a ser reconocida y prevenida a través de acciones concretas y políticas públicas.

En primera instancia, es necesario definir qué es un suicidio. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio es el acto deliberado de quitarse la vida cuyas causas y métodos utilizados varían de acuerdo a diferentes factores. Es un acto individual y multicausal, es decir, contempla causas personales como sociales, culturales, psicológicas, biológicas y ambientales.

Frente a un suicidio la primera pregunta que emerge en el entorno es ¿por qué? Esta pregunta suele aparecer de forma permanente. Sin embargo, contra toda pretensión de comprenderlo todo, el suicidio en última instancia, comporta una dimensión enigmática.  

A partir de mayo del 2021, Argentina cuenta con una guía propia de Abordaje integral del suicidio en las adolescencias.  El documento fue constituido por la Dirección de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud de la Nación, junto a profesionales de UNICEF y de la Sociedad Argentina de Pediatría con el fin de formar y acompañar a quienes trabajan  con jóvenes. La guía explica que el suicidio es un acto complejo, multidimensional y enigmático. En esa línea, se plantea que es imposible darle un sentido acabado. “Hay una dimensión enigmática en todo suicidio que choca contra la voluntad de comprender y encontrarle alguna racionalidad. […] Estos eventos no pueden ser ni cabalmente comprensibles ni anticipables en todos los casos”. Sin embargo esta dimensión enigmática en cuanto al sentido y origen del suicidio, no significa que no se puedan tomar acciones al respecto. Por el contrario, en muchos casos es necesario actuar desde la escucha y el respeto aún cuando no llegamos a entenderlo por completo.

Desde el año 2012, San Juan cuenta con un Programa de Prevención del Suicidio que forma parte del Ministerio de Salud Pública. El programa trabaja principalmente sobre 4 líneas de acción: asistencia, capacitación, registro y comunicación. La provincia está dividida en 5 zonas sanitarias constituidas por distintos departamentos. Cada una de esas zonas cuenta con referentes formados en la problemática que trabajan de manera conjunta e interdisciplinar. Si bien el programa se creó en el año 2012, recién en junio del 2022 se formalizó la adhesión provincial a la Ley Nacional de Prevención de Suicidio N° 27.130.

UN ACTO PREMEDITADO 

La psicóloga Ana Zimmermann (MT: 498), miembro del Programa Provincial de Prevención de Suicidio, explica que: “una persona con trastorno del comportamiento suicida empieza a tener ciertas formas de percibir los problemas que hace que no tenga capacidades para afrontar las posibles soluciones; siente que no tiene herramientas. La persona que entra en ese trastorno comienza a tener un pensamiento cada vez más rígido, más inflexible y cree que acabar con su vida es acabar con el problema cuando no lo es. Es una solución definitiva a un problema temporal”. El trastorno tiene un nombre y se llama trastorno del comportamiento suicida.

Asimismo, la licenciada explicó que casi siempre el suicidio está premeditado y que hay señales, signos o síntomas que permiten identificar determinadas conductas. “El aislamiento, que la persona no se conecte con las cosas que hacía normalmente, como estudiar o trabajar. Notar desesperanza, manifestaciones de autorechazo y autoreproche”, propone Ana como algunas de las principales manifestaciones. ”Puede que esto suceda y no lo veamos pero, en general, siempre hay algún tipo de manifestación porque, a menos que haya psicosis o consumo de sustancias de por medio, el suicidio es algo premeditado”.  

Cuando hablamos de suicidio también pueden identificarse factores de riesgo y de protección. Para Zimmerman los factores de riesgo pueden ser las enfermedades mentales y enfermedades crónicas; historias familiares complejas como abuso sexual, maltrato,  violencia de cualquier tipo; problemas socioeconómicos, discriminación por la identidad sexual, entre otros. Por otro lado, algunos factores de protección que pueden influir son las redes de apoyo emocional y social, la integración en grupos de pertenencia, la estabilidad socioeconómica y las creencias espirituales y/o religiosas.  Estos factores son consideraciones con respecto a la problemática pero no significan que una persona con alguna de estas características necesariamente vaya a tener conductas suicidas

ADOLESCENCIAS EN LA MIRA

Como se mencionó anteriormente, el suicidio es un fenómeno que afecta de manera particular a poblaciones jóvenes. Según los datos del Ministerio de Salud de la Nación, luego de las lesiones de tránsito, quitarse la vida es la segunda causa de muerte por lesiones externas en las personas entre 15 y 29 años en Argentina.

La pandemia también fue un factor reciente que, en muchos casos, generó un impacto negativo en la salud mental de los más jóvenes. Este factor, se infiere, incide de manera directa en el aumento de suicidios consumados de los últimos meses. La psicóloga Zimmermann cuenta que “después de la pandemia notamos un aumento considerable de trastornos mentales en jóvenes: ansiedad, depresión; mucha angustia, falta de proyectos, frustración e intolerancia a situaciones de la vida diaria. Esto hace que los jóvenes no tengan recursos para afrontar los problemas. Por eso, es muy importante la presencia de adultos comprometidos, que no juzguen y escuchen

Pero, por el contrario, son escasos los lugares donde los jóvenes tienen una participación genuina. Incluso al interior de sus propios hogares sus conductas están siempre cuestionadas: sus consumos, sus deseos, sus prácticas. La adolescencia constituye una etapa de la vida en la que prima la construcción de la propia identidad y eso acarrea todas las vulnerabilidades de descubrir el mundo a medida que se crece y se intenta pertenecer en él.  Más allá de las particularidades de cada contexto si, sumado a ese proceso, se estigmatiza, deslegitima y culpabiliza a las juventudes entonces, más que nunca, debemos preguntarnos acerca del rol de los adultos a la hora de implicarse con los jóvenes de sus entornos.

Por otra parte, repensar el rol de la escuela resulta indispensable. “Debería ser un lugar de protección donde se fomenten habilidades para la vida de los alumnos, la contención, la expresión de emociones. No es solamente ir a aprender lo académico, la escuela es una gran fuente de socialización. Sin embargo, también existe la problemática de la violencia al interior de la escuela, el bullying, el maltrato y la falta de oportunidades”, explica la licenciada Zimmermann

MASCULINIDADES Y DIVERSIDAD SEXUAL: el suicidio desde una perspectiva de género

Parece una relación forzosa o incongruente, pero el suicidio puede abordarse desde una perspectiva de género. Se estima que cada dos suicidios masculinos, hay uno femenino. Es decir, suelen ser las personas de género masculino las más vulnerables a consumar el acto de quitarse la vida. San Juan no es la excepción al caso.

Lo importante es informarse y no tener miedo, porque hablar es un drenaje emocional. Si no hablamos, nunca sabremos cómo evitarlo

Basado en factores culturales, esta brecha se relaciona con el proceso de socialización de varones y mujeres. “Mientras que en los niños se estimula el uso de estrategias agresivas para lidiar con sus problemas reprimiendo la posibilidad de expresar sus necesidades y reconocer debilidades, a las niñas se las socializa para que inhiban las muestras de agresividad y les resulte aceptable depender de otros, por lo cual están más dispuestas a buscar ayuda”, así lo propone la guía de Abordaje integral del suicidio en las adolescencias.  Y, si bien esto responde a estereotipos de feminidad y masculinidad impuestos, es cierto que ese proceso de socialización es diferencial.

La relación con la agresividad, la represión a mostrarse débiles, la demanda de autosuficiencia: todos estos elementos que forman parte de la masculinidad hegemónica vulneran a los varones respecto de esta problemática y también les impide acercarse a los servicios de salud. Mucho más a los de salud mental.

En el caso de las mujeres, diversos estudios plantean que algunos factores influyentes en el suicidio se relacionan al abuso infantil y la violencia sexual, también la violencia física y psicológica. Otros factores relacionados son el embarazo no deseado y la sobrecarga e invisibilización de tareas domésticas y de cuidado.

Asimismo, este modelo binario de socialización excluye a todas las personas que se asumen con orientaciones e identidades sexuales diversas, lo cual ubica a estas poblaciones también en una situación vulnerable siendo víctimas de discriminación y rechazo en determinados ámbitos de sus vidas.  

En ese sentido, Ana Zimmermann cuenta que desde el Ministerio de Salud se está trabajando con las juventudes a través de espacios amigables donde se proponen otros temas que no necesariamente tienen relación directa con el suicidio, pero que ayudan en un proyecto de prevención. Se trabaja con salud sexual integral, prevención del bullying y del embarazo no deseado, entre otros

Vivimos en una época de producción acelerada, consumo exacerbado y exigencia constante, y las adolescencias no son para nada ajenas. La manera en que las personas adultas, las instituciones educativas, los medios de comunicación y los organismos del Estado percibimos y representamos nuestras juventudes repercute en el papel que las mismas asumen en la sociedad. “Creo que hacen falta más espacio de participación social de los chicos donde puedan decir qué quieren y qué necesitan para su salud. Tienen que ser protagonistas y no víctimas”, expresa Ana.

Tal vez es hora de incorporar el suicidio en nuestras discusiones como un tema necesario y urgente.  Tal y como afirma la psicóloga Zimmermann: “hay que hablar abiertamente del suicidio y para poder hacerlo hay que informarse, leer o entender un poco cual es la problemática, qué le pasa a una persona que está atravesando por eso. Si no, nunca vamos a poder ayudar. Lo importante es informarse y no tener miedo, porque hablar es un drenaje emocional. Si no hablamos, nunca sabremos cómo evitarlo”

Líneas de atención de Salud Mental en San Juan

Programa Provincial de Prevención de Suicidios

● Email: comisionprevencionsuicidio@hotmail.com

Servicio de Psiquiatría del Hospital Rawson

● Interno: 2102

● Lunes a viernes de 7.00 a 13.00 horas.

División Salud Mental y División Psicología del Ministerio de Salud Pública

● Teléfonos 4306558 y 4305538 de lunes a viernes de 8 a 14 hs.

● Con la información completa al correo electrónico saludmental.msp@sanjuan.gov.ar

Colegio de Psicólogos

Asociación de Psiquiatras de la Provincia (ASP)

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