La pelota la tiene Uñac

El gobernador sanjuanino atraviesa el mayor descontento social de sus 7 años de mandato. Sin embargo, en sus manos está el poder de satisfacer las demandas históricas de los docentes y de los empleados estatales. ¿Podrá empatar y llegar al alargue en las elecciones del 2023?

Hacía años que no se vivían situaciones masivas de descontento contra un Gobierno provincial en San Juan como las que comenzaron a producirse tras el reclamo de docentes autoconvocados durante el desfile patrio, que en el transcurso de una semana se masificaron por miles y alcanzaron a los empleados estatales.Habría que remontarse al 2002, cuando quien en aquél entonces era gobernador, Alfredo Avelín, fue destituido tras una denuncia de la Mesa Intersindical de gremios estatales por “poner en riesgo el normal desenvolvimiento de la administración, no pagar los sueldos, no garantizar la salud y la educación, -jaqueada por las huelgas-, y por no depositar las retenciones de los empleados”.La situación ahora es muy distinta, pues no son los gremios los que jaquean a la gobernación sino que son los empleados de la administración pública por fuera de sus dirigencias gremiales las que reclaman de manera masiva.

Algunos atisbos de cansancio contra la gestión uñaquista pudieron percibirse en el manejo de la pandemia, y si bien aquellas desprolijidades y papelones como el caso de la doctora que usó el avión provincial para traer a su hermano enfermo de coronavirus, por mencionar una, le hicieron pasar más de una mala noche al Gobernador, parecían haber quedado atrás.En las elecciones de medio término también quedó plasmada esa pérdida de apoyo, aunque aun así el espacio oficialista ganó la contienda electoral contra una oposición provincial que achicó distancias en la cantidad de votos.

Los docentes y estatales autoconvocados (ellos mismos se denominaron así) protagonizaron sucesivas jornadas de protestas ya que entienden que sus salarios y sus condiciones laborales no les alcanzan para vivir. San Juan es la tercera peor provincia que le paga a sus maestros y fueron ellos quienes comenzaron con la arremetida tanto contra el Gobierno como contra sus cúpulas gremiales. Finalmente, el viernes pasado se “firmó” una tregua momentánea entre las partes. Los docentes entregaron un petitorio en el que pidieron que “el aumento del sueldo del maestro inicial radio 1 sea equivalente a la canasta básica” y que sea “para todos los niveles y modalidades en todo el territorio provincial”. Además, solicitaron “que se aplique la cláusula gatillo, a partir del mes de junio de 2022, acorde a los aumentos inflacionarios que se viven en el contexto actual”, que “el aumento solicitado se realice en un solo pago, sin cuotas” y también que “se aplique al básico”. Por último, pidieron que “no sean aplicados descuentos ni sanciones en los días que dure esta medida de fuerza”. La primera respuesta de Uñac fue adelantar la reunión paritaria con los gremios UDAP, UDA y AMET para el jueves 2 de junio, buscando frenar la arremetida de los docentes. Por su parte, después de la entrega del segundo petitorio en la tarde del viernes, los maestros se comprometieron a no realizar paros ni nuevas manifestaciones hasta ese 2 de junio. De igual manera, ya advirtieron que harán una vigilia desde las 9 de la mañana, horario de la reunión entre Gobierno y gremios, en las inmediaciones del Centro Cívico. Allí, esperarán una respuesta favorable a su petitorio, caso contrario, anunciaron que instalarán una Carpa Blanca y reflotaron la posibilidad de paro indefinido.

La situación es compleja porque el descontento es muy grande. Nadie sabe a ciencia cierta qué puede pasar y los distintos escenarios posibles son inciertos. La ministra de Hacienda, Marisa López, una de las pocas funcionarias que dio la cara en los medios provinciales (en realidad le corresponde), anunció en el programa Paren Las Rotativas de Canal 13 San Juan que buscarán “darle una solución a los salarios más bajos que son los más golpeados por la inflación” y que tratarán de “garantizar los $50.000 de piso para todos”. Esto dista mucho de los casi $100.000 que solicitaron los autoconvocados en su petitorio, haciendo referencia a la canasta básica. La pregunta por estas horas previas a la reunión paritaria es: ¿será suficiente para calmar a los docentes?

Si bien es cierto que la caja del Estado es limitada y que grandes aumentos masivos pueden tener consecuencias graves para la economía provincial, el gobierno de Sergio Uñac está frente a una posibilidad histórica de reivindicar los reclamos de los docentes sanjuaninos y quedar para la posteridad como el gobernador que les devolvió la dignidad a los maestros. Las consecuencias de no hacerlo podrían ser graves, en cuanto la confrontación con este amplio sector de trabajadores se profundice y continúe. ¿Estará dispuesto a asumir ese costo político, a un año de las elecciones? ¿Irá por el camino del disciplinamiento, radicalizando la confrontación? ¿O reconocerá la legitimidad del reclamo apostando a poner a la opinión pública y los maestros de su lado?

En simultáneo, durante los últimos días y en varios departamentos de la provincia, los maestros delegados de cada escuela realizaron asambleas para discutir qué camino tomar. Lo que se debatió, en líneas generales, fue que no se bajarían del pedido de que el sueldo iguale la canasta básica, que ronda los $95.000 y que se unifique todo en un mismo código. Si bien es cierto que saben que es mucho y que en la negociación los gremios pueden acordar menos, algunos piensan que no hay que bajarse de ese monto ya que es imposible vivir con un sueldo menor. Varios ya estiman que no van a tener una respuesta positiva que satisfaga sus demandas, por lo que instalarían una carpa blanca. Lo que no se define aún es que si esa medida de fuerza irá acompañada de paro indefinido o de intercambio de tareas con asambleas en los lugares de trabajo y manteniendo la carpa en horarios de contraturno.

A esta altura, los gremios quedaron totalmente deslegitimados. El mismo Luis Lucero, secretario general del gremio mayoritario de docentes sanjuaninos UDAP, ya declaró que él solo responde a sus afiliados, que no piensa en renunciar y apuntó contra los autoconvocados por actuar por fuera de la estructura gremial. En la mayoría de las reuniones paritarias anteriores, ante la propuesta del Gobierno los gremios la bajaban a las bases para discutirlas. En esta ocasión, todo parece indicar que dilatar la decisión podría ser contraproducente, y que para calmar las aguas sería necesario llegar a una solución pronta y rápida.

En definitiva, quien deberá tomar la decisión de qué camino seguir es el propio Gobernador. Quizás sea la más importante de sus dos mandatos consecutivos hasta el momento. Las elecciones del 2023, su posible re-reelección o sus aspiraciones presidenciales son otras cuestiones que seguramente tendrá en cuenta a la hora de definir qué respuesta le dará a los docentes y, posteriormente, a los estatales. Ahora, la pelota, la tiene Uñac. De él depende empatar el partido para ir al alargue.

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