Medidores de agua en San Juan, ¿una opción viable en plena crisis hídrica?

La boleta del servicio de OSSE pasó de $1045 a $1724, lo que representa un aumento del 65%. ¿Por qué un estudiante en un monoambiente paga lo mismo que una familia de un barrio privado con pileta y patio? ¿Cuál sería la solución? ¿Qué tan cara sería la inversión del Estado?

Según cálculos de OSSE, medidos en función de la cantidad de agua potable producida, se estima que en San Juan se utilizan 800 litros por persona cuando el promedio mundial es de 200 litros. Si bien se trata de números estimativos, pues no se descarta que en esos 800 litros estén contempladas pérdidas en la distribución, son números alarmantes para nuestra provincia que atraviesa una crisis hídrica sin precedentes. 

Ante esta situación OSSE dispuso una serie de medidas de cuidado del agua y entre ellas se retomó la iniciativa de instalar medidores en la provincia. Para el primer semestre de 2022, la institución quiere colocar alrededor de 15.000 y 20.000 aparatos en los barrios residenciales con mayor parquizado, que representan alrededor de 10% de los usuarios totales. 

Los medidores permitirán no solamente cuantificar con mayor precisión el consumo de agua, sino también alcanzar montos de facturación más justos, que se determinen en función del uso del recurso hídrico. El problema es que en OSSE tiene alrededor de 198.000 usuarios y cada aparato cuesta aproximadamente 160 dólares. Se trata de una inversión de más de 30 millones de dólares que, de completarse, requeriría recursos y tiempo.

Mientras tanto, la boleta de agua que abonan los usuarios sanjuaninos no está medida en función de la cantidad de consumo, los metros cuadrados de su vivienda o la zona residencial. La única distinción en la facturación se establece por la existencia del servicio de cloacas, agua potable o ambas. 

Este método de facturación del recurso hídrico implica que un estudiante que vive en un monoambiente sin jardín, sin automóvil y con un consumo de agua bajo, abone $1.724 mensuales, es decir el mismo monto que pagaría una familia de 5 personas con pileta y dos autos. Si el cálculo de OSSE es correcto, una persona que vive sola en su domicilio consumiría 800 litros por día, mientras que una familia con las características anteriormente mencionadas, alrededor de 4000 litros ¿Es justo que abonen lo mismo?

Por otro lado, la instalación de medidores permitiría concientizar sobre posibles pérdidas de agua. Según datos de Agua y Saneamientos Argentino (AySA), una canilla que gotea representa 46 litros al día, el flotante roto del inodoro 1200 litros y el desborde de un tanque más de 2000 litros. En este sentido, el monto de la boleta dependiente del consumo podría convertirse en una estrategia para prevenir gastos innecesarios de agua. 

Otras experiencias de facturación del agua en Argentina

En nuestro país existen diferentes maneras de facturar el agua. Desde 2017, En la Ciudad de Buenos Aires, Agua y Saneamientos Argentinos permitió que los usuarios solicitaran la instalación gratuita de un medidor, lo cual permitió la reducción de la factura en algunos casos. 

Por otro lado, Aguas Mendocinas se encuentra en proceso de instalación de medidores, pero actualmente cobra el servicio en base a la superficie del terreno, superficie cubierta, zona geográfica, tipo y año de construcción de la superficie cubierta.

La instalación de medidores para los casi 200.000 usuarios de OSSE parece tener un horizonte muy lejano por su elevada inversión en moneda extranjera. Sin embargo, es una medida que parecería aportar a la racionalización del consumo de agua y a modos de facturación más justos.

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