Crónicas del cartón: un kilo, 14 pesos

¿Cómo es el día a día de un cartonero en San Juan? ¿Qué hay detrás de los trabajadores que subsisten a partir del descarte y de rebote hacen ecologismo?

“Que paradoja, que teniendo motivos de sobra para ir a robar
Al delito yo le esquivo inventando trabajo en donde no hay
Y encima de rebote soy la alternativa ecológica
Reciclando lo que todos tiran, los desechos de la sociedad” 

Letra de “Cartonero” por Attaque 77

Históricamente las crisis económicas en Argentina traen aparejadas, entre otras cosas, un aumento del trabajo informal.  La exclusión del mercado laboral y la falta de oportunidades empujan a muchas personas a producir a partir del descarte. Este es el caso de Rodrigo Callet, un cartonero de Rawson de 21 años, cuya economía y la de su familia dependen de nuestros residuos: cartones, botellas de vidrio, chatarra, fierros.

Al igual que muchos de sus colegas de trabajo, Rodrigo arranca su rutina a primera hora. A las 7 de la mañana sube a la carretela tirada por “Pitty Murua”, el caballo que compraron junto a su familia. “Lo compramos desnutrido, no podía ni caminar. Mi hermano Franco tiene mano para cuidarlos, lo dejó joya” dijo el joven rawsino. Además, manifestó que tener un animal es como tener otra familia. Cuidar al Pitty no es tarea sencilla, ni barata: implica un gasto diario de alrededor de $600 en comida entre fardos de pasto, maíz y avena. 

Rodrigo recorre las calles de Rawson todos los días, las de Rivadavia eventualmente, pero Capital queda fuera del recorrido, ya que la circulación por tracción a sangre está prohibida desde el 2017 por una ordenanza. El proyecto de la normativa fue presentado durante la gestión de Franco Aranda por Gonzalo Campos, un concejal del bloque PRO y uno de los argumentos fue que este tipo de prácticas se realizan descuidando o en algunos casos maltratando a los animales. El mismo tuvo apoyo del oficialismo.

El cartonero revisa cada contenedor, basurero o recoveco donde pueda encontrar material para vender. Lo más buscado es el cartón que se vende por $15 el kilo y la lata a $18 pero también recupera vidrio, chatarra, aluminio, todo menos plástico porque está muy mal pago. La rutina de trabajo termina en la Recuperadora Fernández o en una chacharita cerca de su casa donde vende todo. 

En un buen día de trabajo Rodrigo logra recuperar 60 o 70 kilos de cartón más chatarra y algunos metales lo que se traduce en aproximadamente $3000. Sin embargo, la suerte no siempre es buena y en un día malo solamente consigue juntar entre 10 y 20 kilos en su bolsón.

Los recuperadores urbanos son, sin querer, los mejores ambientalistas porque son un eslabón fundamental en la cadena de reciclado. Según cifras de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR), en Argentina se generan 40.000 toneladas de basura por día y lo único que evita que esta se entierre en basurales es el trabajo de más de 200.000 trabajadores. Se calcula que ellos recuperan a diario 10.000 toneladas de residuos. 

Rodrigo calcula que solamente en el Departamento de Rawson trabajan alrededor de 400 cartoneros en diferentes condiciones: algunos en carretela, otros en bicicleta o a pie. Asegura que, lejos de haber competencia, existe una relación de compañerismo y amistad entre todos. 

Más allá de los números estimativos, en la provincia no existen datos oficiales sobre la cantidad de recuperadores urbanos. En 2011 en San Juan se sancionó la Ley 8238 de Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), la cual establece en el artículo 1 “Desarrollar un plan de inclusión social a los agentes informales recolectores de materiales con valor.”

Existen algunas acciones estatales concretas dirigidas a mejorar las condiciones laborales de los cartoneros, sin embargo, lo cierto es que la lucha por el reconocimiento la están peleando las organizaciones sociales. 

El MTE y la organización de los cartoneros en San Juan

En Rawson funciona la cooperativa Carreros Unidos de San Juan, la cual organiza el trabajo de alrededor de 60 cartoneros. Su objetivo es visibilizar la importancia del trabajo de los recuperadores, mejorar las condiciones y lograr el reconocimiento del Estado.

La organización surgió a partir de la iniciativa de Ramona Vravo, quien es madre de 3 chicos que se dedican a cartonear. Ella siempre tuvo la preocupación de mejorar sus condiciones de vida y trabajo, ya que sufrieron la discriminación por parte de algunos sectores y hostigamiento policial. 

Pablo Dojorti, referente del MTE en San Juan comentó que actualmente se está gestionando la adquisición de un galpón para el acopio del material. “Esto permitiría vender en mejores condiciones los materiales que se recuperan. En San Juan el precio del kilo de cartón es de $14, mientras que en otros puntos del país es de $24”. Además, la organización ha conseguido equipamiento como bolsones y ropa de trabajo.

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